Hatikva

(La Esperanza)

 

HIMNO NACIONAL DE ISRAEL

 

 

 

Mientras en lo profundo del corazón,

palpite un alma judía,

y, vueltos hacia el oriente,

los ojos atisben Sión,

no se habrá perdido nuestra esperanza,

la esperanza milenaria,

de ser un pueblo libre en nuestra tierra,

en la tierra de Sión y Jerusalem.

(versión del Manual Enciclopédico Judío, según el Cuaderno de Escuela Sabática 4º Trimestre 1999)

 

 

Mientras palpite el corazón de un alma judía,

y rumbo al Oriente dirija la mirada.

No estará perdida aún nuestra esperanza,

esa esperanza de dos mil años,

de ser un pueblo libre en nuestra tierra,

la Tierra de Sión y Jerusalem.

(versión que aparece en la página web del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel)

 

 

Hatikva, el himno nacional de Israel, fue adoptado en 1948. El texto está basado en un poema escrito por Naftalí Herz Imber (1856-1909), poeta nacido en Galicia, que se trasladó a Palestina en 1882 y posteriormente a la India en 1888 donde, algunos dicen, se convirtió al cristianismo. La música se atribuye indistintamente a Nissan Belzer o a Samuel Cohen. La melodía fue tomada de un tema musical de "Moldau" de Smetana, la cual a su vez es un arreglo de una canción folclórica de Europa del Este.

 

 

 

HATIKVA nos habla acerca de la "esperanza", la profunda esperanza del pueblo judío, a través de los muchos años de exilio, de que algún día pudieran regresar y ser libres en su tierra.

En el año 70 E.C. Tito encabezó a los soldados romanos durante la destrucción de Jerusalem. La mayoría de los judíos fueron llevados cautivos y esparcidos en todos los pueblos del mundo.

Durante los casi dos mil años de exilio, el pueblo judío siempre oraba sinceramente en su corazón por el retorno a Israel. Ellos pronunciaban diariamente oraciones especiales por el regreso y celebraban sus festividades de acuerdo a las estaciones y calendario de Israel. Este es el mensaje de la primera estrofa de Hatikva.

Sión es otro nombre para Israel y Jerusalem. Cuando el pueblo judío ora, sus ojos, corazón y oraciones están dirigidos hacia Israel y Jerusalem. Durante muchos dolorosos años, la tierra de Israel estuvo en manos de extranjeros. Los judíos que vivían en Eretz Yisrael (la tierra de Israel) no eran libres. Pero su esperanza de libertad e independencia nunca murió. La segunda estrofa de Hatikva recuerda la profunda esperanza de los judíos a través de las generaciones, los judíos que vivían en otros países y los judíos que han permanecido en Eretz Yisrael.

 

  

 

 

Página Principal

Puntos de Fe

El Sábado

Las Fiestas de Dios

Los Diez Mandamientos

Eventos

Acerca de

Himnario

Imágenes

Lugares De Interés