LECCIONES DE

ESCUELA SABATICA

 ABRIL / MAYO / JUNIO 2001

CONTENIDO 

 

¿QUIÉN ES DIOS? (14-Abril-2001)

LA OMNISCIENCIA DE DIOS (21-Abril-2001)

DIOS TODOPODEROSO (28-Abril-2001)

LA INMUTABILIDAD DE DIOS (05-Mayo-2001)

SACRIFICIOS A DIOS (12-Mayo-2001)

LA ORACIÓN (19-Mayo-2001)

AMIGO DE DIOS (26-Mayo-2001)

DIOS ETERNO E INVISIBLE (02-Junio-2001)

LA IMAGEN DE DIOS (09-Junio-2001)

NUESTROS PADRES Y DIOS (16-Junio-2001)

¿EN DÓNDE ESTÁ DIOS? (23-Junio-2001)

DIOS EN NUESTRA VIDA COTIDIANA (30-Junio-2001)

 

 

 

¿QUIÉN ES DIOS? 

LECTURA BÍBLICA: Hechos 17:16-32

TEXTO PARA MEMORIZAR: "Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros" (Éxodo 3:14)

MATERIAL EXPLICATIVO

Hay algunas personas que no creen en la existencia de Dios y otras que, aunque sí creen, piensan que para honrarle es necesario tener intermediarios físicos, a los cuáles se debe rezar y adorar para agradar al Todopoderoso; aunque Dios no se agrada de esto (Éxodo 20:3-6).

La historia nos dice que la humanidad ha practicado esta forma equivocada de adorar; esto es porque la gente, al no conocer al Padre de las luces, se ha fabricado imágenes y esculturas de acuerdo a su forma de concebirlo, sin saber que para adorarlo correctamente es necesario conocerle; no podemos alabar o hablar de alguien a quien no conocemos; por ello, debemos tener claro: ¿Quién es Dios? y ¿qué quiere de nosotros?

Ante todo, debemos tener presente que Dios es espíritu, por lo cual no tiene cuerpo como nosotros, ya que es metafísico, por lo mismo no se le puede ver con los ojos físicos; y no por esto vamos a creer que no habita a nuestro lado (1a Timoteo 1:17; Hebreos 11:27).

El apóstol Pablo enseñaba a los ateniense que Dios es el ser supremo del universo, que nos dio la vida e hizo todas las cosas que vemos y sentimos; Él que no puede ser honrado a través de los ídolos que son obras de los hombres. Pablo hizo notar también en este discurso, que el hombre es importante para Dios, y quiere lo mejor para él.

A Dios se le reconoce por medio de su atributos (cualidades), mismos que podemos ver en las cosas que ha creado y reflejan la esencia de su ser. Estos atributos están divididos en positivos y negativos; algunos de los primeros son: la omnipresencia, la omnisapiencia, la eternidad, etc.; algunos de los negativos: inmensidad, infinito, invisible, etc. Los segundos se llaman así, no porque reflejen algo malo de Dios, sino porque tiene el prefijo in que quiere decir no. Estos serán estudiados en las próximas semanas.

Finalmente, debemos tener presente que a Dios podemos darle honra y alabanza, Él tiene que estar antes que cualquier cosa y que se agrada de quienes le buscan. Por esto, debemos tener respeto a todas las cosas que proceden de Él, respeto que manifestamos al obedecer sus mandamientos, y al estar pendientes de nuestros hermanos, no ofendiendo a nadie ni a nosotros mismos.

Conocer a Dios es un gran compromiso, porque debemos darlo a conocer a toda la gente, a esos que como en los tiempos del apóstol Pablo, querían saber más de Dios (Hechos 17:11).

CUESTIONARIO

  1. ¿La gente conoce a Dios? ¿Cómo lo manifiesta? Mateo 7:16-20
  2. Los miembros de la Iglesia de Dios conocen a Dios, ¿cómo lo manifiestan? 1a Juan 4:6
  3. ¿Quién es el Creador de todas las cosas? Hechos 4:24; Isaías 45:18
  4. ¿Qué son los atributos de Dios?
  5. ¿Podemos con los atributos conocer a Dios? ¿Cómo?
  6. ¿A quién debemos entregar toda honra y por qué?
  7. Según Juan 4:24, ¿cómo es el Creador? 1a Timoteo 1:17
  8. ¿Qué es lo que quiere Dios de nosotros? Juan 17:3
  9. ¿Es posible acercarse al Padre Celestial sin saber quiénes?
  10. ¿Quién es Dios?

 

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LA OMNISCIENCIA DE DIOS

LECTURA BÍBLICA: Génesis 22:1-18

TEXTO PARA MEMORIZAR: "Pensando que aun de los muertos es Dios poderoso para levantar; de donde también le volvió a recibir por figura" (Hebreos 11:19)

MATERIAL EXPLICATIVO

Como estudiamos en la lección anterior, nosotros podemos conocer a Dios a través de sus atributos. Así, el atributo que hoy analizaremos es la Omnisciencia, palabra que viene de Omni = todo y ciencia = sabiduría, Por la omnisciencia Dios lo conoce todo y no hay cosa que sea oculta, para Él no hay secretos ni misterios.

Dios, por medio de la omnisciencia, sabía que Abraham le obedecería cuando le ordenó sacrificar a su hijo Isaac. El relato bíblico dice que, cuando Abraham escuchó la orden de Dios -para sacrificar a Isaac- salió inmediatamente, muy temprano, en compañía de Isaac y de sus siervos hacia el lugar señalado para el sacrificio. Cuando el patriarca estuvo a punto de degollar a su hijo, el Señor lo detuvo y le entregó un carnero para sacrificarlo. Dios, por medio de la omnisciencia, sabía la fe que poseía este varón y por eso le pidió algo que sabía que realizaría sin ninguna duda. Abraham ya daba como sacrificado a Isaac, porque era tan grande su fe, que sabía que aún de los muertos Dios le daría la simiente prometida.

Otro ejemplo de la omnisciencia del Padre se aprecia claramente en la historia de Job; Dios le dijo a Satán que no había otro hombre como éste, perfecto, recto, temeroso de Él y apartado del mal. Satán contestó que Job era así porque lo tenía todo a su alcance, pero cuando algo le faltare, entonces ya no seria igual. El Padre Celestial contestó: "He aquí, todo lo que tiene está en tu mano: solamente no pongas tu mano sobre él" (Job 1:12). El resto del relato muestra cómo Dios no se equivocó, porque Job, cuando perdió todas sus posesiones e hijos, nunca blasfemó, sino que todavía dijo: "desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo tornaré allá. Jehová dio, y Jehová quitó: sea el nombre de Jehová bendito" (Job 1:21). Esto confirma que el Señor todo lo conoce, pues no tuvo ningún inconveniente para que Job enfrentara estas pruebas, pues sabía perfectamente que no fallaría.

Dios sabía lo que tenían en su corazón estos personajes, y las Sagradas Escrituras nos dicen que para el Creador no hay nada oculto, incluso el número de nuestros cabellos es conocido por Él.

Otra de las cosas que nuestro Dios sabe es cuando será el fin (sólo Él se ha reservado este derecho); para que nadie revela tan importante acontecimiento, sin lugar a dudas la hora y el día, solamente Dios lo sabe.

El Señor conoce la fe que tiene cada uno de los miembros de su Iglesia, Él sabe lo que nosotros pensamos y sentimos; no podemos engañarle. Por esto nuestro comportamiento tiene que ser sincero, para que se agrade de nosotros. Hermanos, el momento del fin vendrá cuando Dios lo haya determinado, ni antes ni después. Él cumple sus promesas, por lo que nosotros debemos hacer siempre lo bueno para que no nos sorprenda, y esto sólo es posible si pensamos y actuamos como nos indica la Biblia.

CUESTIONARIO

  1. ¿Qué significa la palabra omnisciencia? Job 9:2
  2. Si Dios tiene este atributo, ¿para qué le sirve?
  3. ¿Por qué pensamos que Dios conocía la fe de Abraham antes de la prueba? Hebreos 11:19
  4. ¿Qué tenía que hacer con Isaac? ¿Esto terminaría con la simiente del patriarca?
  5. ¿Qué podemos aprender de la fe de Abraham? Génesis 18:19
  6. ¿Dios conocía el corazón de Job antes de ser probado? ¿Se equivocó en lo que pensaba? Job 1:12
  7. ¿Por qué razón Job no maldijo el nombre de Dios? Job 2:9-10; 1:20-22
  8. ¿Quién es el único que conoce cuándo será el fin? ¿Por qué? Mateo 24:44, 25:13; Deuteronomio 29:29
  9. ¿Podemos ocultarle algo a Dios? Salmo 139:1-13
  10. Si Dios conoce todo, ¿cuál debe de ser nuestro comportamiento? Salmo 100:1-5

 

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DIOS TODOPODEROSO

LECTURA BÍBLICA: Jueces 6:11-32

TEXTO PARA MEMORIZAR: "El Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado la tierra desde el nacimiento del sol hasta donde se pone" (Salmo 50:1)

MATERIAL EXPLICATIVO

El atributo de Dios que hoy estudiaremos es el de la omnipotencia, ya sabemos que omni viene de todo y potencia es poder; por lo que "Dios todo lo puede". En su inmenso poder es el Creador de todas las cosas físicas y metafísicas, le dio forma al mundo y creó al hombre. Fuera de Él no hay otro ser que tenga tal poder, es único.

El atributo del "poder absoluto" o "todopoderoso" de Dios lo constatamos al leer en las diversas historias de la Biblia acontecimientos que nos permiten confirmarlo. Tal es la historia de Gedeón que nos narra el libro de lo Jueces. Siendo Gedeón juez de Israel, se le apareció el ángel de Jehová para decirle que él salvaría al pueblo de Israel de la mano de los madianitas. Gedeón en un principio no creyó tal designación, pero después aparentemente se convenció cuando vio consumirse un sacrificio con tal sólo haber sido tocado por el bordón del ángel. En consecuencia a este acontecimiento, Gedeón salió de noche y tomando diez varones consigo derribó un altar de Baal; ante esto el pueblo se enojó y querían matarlo, por lo que Joas (padre de Gedeón) contestó: "Tomaréis vosotros la demanda por Baal? ¿Le salvaréis vosotros? Cualquiera que tomare la demanda por él, que muera mañana. Si es Dios, contienda por el mismo con el que derribó el altar" (Jueces 6:31); esto demostró que Baal no era un ser poderoso. Posteriormente a este suceso le pidió a Dios una prueba para convencerse de que verdaderamente Dios sería con él en la batalla, la prueba consistió en poner un vellón de lana en el campo, el cuál debería amanecer mojado del rocío y todo lo de alrededor seco, y... ¡así fue! Con esto sabía que el Señor si lo ayudaría, pero... ¡Gedeón pidió una prueba más!, puso el vellón nuevamente en el campo, pidiendo ahora que el campo estuviera mojado en su totalidad excepto el vellón, y... ¡así fue! De esta forma fue como enfrentó a los madianitas, saliendo victorioso (Jueces 6:33-40).

Lo anterior no muestra del gran poder que tiene nuestro Dios, para él no hay nada "imposible"; pero... con todo lo poderoso que es Dios, hay algo que no puede hacer, y que es mentir (Números 23:19).

Él nos ha prometido que si somos fieles a su voluntad tendremos vida eterna y... ¡así será! También nos ha enseñado que si sólo escuchamos su palabra y no practicamos la misericordia y el justo juicio, entonces tendremos muerte, la que será inevitable.

Dios promete que esta humanidad se transformará de la maldad y la contaminación en la que vivimos, en algo bello y lleno de grandeza, donde habrá armonía y tranquilidad (1a Corintios 15:50-54; Isaías 11:6-9, 65:17-25). Este cambio sólo podrá ser posible a través de su intervención, porque el hombre no puede hacer nada para esto, ya que a medida que lo intenta, también lo está acabando.

Hermanos, si queremos estar con Él, debemos cumplir con todo lo que nos pide y sentiremos la fuerza de su poder muy cerca de nosotros, en todas las cosas que emprendiéremos (Josué 1:7-9).

CUESTIONARIO

  1. ¿Qué significa la palabra omnipotencia?
  2. ¿Quién es el creador de todas las cosas e incluso del hombre? Génesis 1:1, 26
  3. ¿Quién fue Gedeón y qué sucedió con su sacrificio?
  4. ¿Por qué pudo Gedeón destruir el altar de Baal? Salmo 115:4-8
  5. ¿Qué prueba pidió Gedeón a Dios para saber si lo habría de ayudar?
  6. ¿Quién realizará la transformación del mundo y cómo será?
  7. ¿El hombre por sí sólo puede hacer perfecto al mundo? ¿Por qué?
  8. ¿Hay algo que el Señor no pueda hacer? Números 23:19
  9. ¿El poder de Dios se puede sentir y ver hoy en día? ¿Cómo?
  10. ¿Qué puede hacer el poder de Dios en nuestra vidas? Jeremías 15:19-21

 

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LA INMUTABILIDAD DE DIOS

LECTURA BÍBLICA: Salmo 102:25-28

TEXTO PARA MEMORIZAR: "Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta: Él dijo, ¿y no hará?; habló, ¿y no lo ejecutará?" (Números 23:19)

MATERIAL EXPLICATIVO

La inmutabilidad es uno de los atributos llamados negativos de Dios, que como ya sabemos utiliza el prefijo in, que significa no, y no porque Dios tenga algo malo, sino porque tiene que ver con la "no mutación" del Señor, entendiéndolo en el sentido de que Dios nunca cambia; o dicho de otra manera, Dios es siempre el mismo.

La inmutabilidad se puede entender en dos maneras: Primero en relación con las decisiones que Dios toma, y segundo a que su esencia celestial no cambia, porque es espíritu. En la primera aplicación, no apoyamos en la decisión que irrevocablemente tomó para destruir a Sodoma por sus pecados, pues aún cuando Abraham intercedió a favor de sus habitantes para que los perdonara, Dios ya tenía preparado un castigo para ellos a causa de su maldad; con todo esto, Dios nunca dejó de darles una oportunidad para evitar el castigo, pero en Sodoma no había un solo justo. La perversión de aquellas personas era tal que no se podía modificar el designio reservado para ellos. Podría pensarse que Él no se conmovió de Sodoma, pero el Señor fue claro desde el principio cuando estableció cuáles eran las cosas que debían hacerse para tener vida, y cuáles no para evitar la muerte. Dios no es culpable del castigo; es decisión de la gente hacer lo bueno y lo malo, para alcanzar la salvación o la condenación. Dios nos da la libertad de elegir, o sea el libre albedrío. El Señor sigue firme en su promesa de darnos la vida eterna, y de una o de otra manera siempre da oportunidad a la humanidad para acercársele (Job 33:14-17).

En cuanto a la segunda aplicación de este atributo, entendemos que Él es inmutable, porque al no tener principio ni fin -como nosotros- el tiempo no le afecta, pues para Él un día es como mil años y mil años como un día. Nosotros si estamos sujetos al tiempo, porque a cada momento se está modificando nuestra condición física, no hay manera de escapar del tiempo, por lo que ha sido una fantasía vana en la historia de la humanidad el buscar la fuente de la eterna juventud.

Cuando leemos en las Sagradas Escrituras: "Y arrepintióse Jehová" o "El anciano de grande edad" (Daniel 7:13), no se está dando a entender que Dios se arrepintió porque cambió de parecer o que Dio sea un anciano sujeto al tiempo. Estas son figuras utilizadas en la Biblia para darnos a entender de manera clara el mensaje divino; Dios utiliza estas figuras como un recurso para que nosotros podamos entender las cosas espirituales. Así tenemos que cuando en la Escrituras se habla del arrepentimiento de Dios, es porque se utiliza el "antropopatismo", que consiste en atribuir al Creador sentimientos humanos en forma figurada; y cuando se habla de sus manos, sus ojos, su dedo, etc., se usa el "antropomorfismo" que le atribuye al Todopoderosos forma de hombre.

Hermanos, no nos afanemos por buscar una inmutabilidad física a través de fuentes de la eterna juventud, que nuestra confianza y esperanza no sea en nuestro cuerpo físico; busquemos primero lo espiritual, porque dice la Bendita Palabra que, aunque nuestro hombre exterior se envejece, nuestro hombre interior se renueva día a día. Procuremos tener en nosotros una actitud inmutable en las cosas de Dios, que nos haga tener firmeza en la fe divina. Que ya no seamos niños fluctuantes llevados por cualquier estratagema de doctrina; que nuestro hablar sea: sí, sí, o... no, no, y así por añadidura, obtengamos como galardón la inmutabilidad física en la vida eterna.

CUESTIONARIO

  1. ¿Qué significa la palabra inmutabilidad?
  2. ¿Qué implica que Dios sea inmutable? Hebreos 6:17-18
  3. ¿Dios tiene sentimientos y forma como la de cualquier humano? Job 10:4-5
  4. ¿Por qué decimos que a Dios no le afecta el tiempo? Salmo 90:4; Jeremías 10:10
  5. ¿Esto también pasa con el hombre? Salmo 89:48
  6. ¿Qué figuras son las que se utilizan para decir que Dios se arrepiente y que tiene cuerpo?
  7. ¿Por qué es importante saber que Dios nunca cambia? 1a Juan 2:25

 

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SACRIFICIOS A DIOS

LECTURA BÍBLICA: Job 1:1-22

TEXTO PARA MEMORIZAR: "Así que, ofrezcamos por medio de Él a Dios siempre sacrificios de alabanza, es a saber frutos de labios que confiesen a su nombre" (Hebreos 13:15)

MATERIAL EXPLICATIVO

Hemos venido estudiando que Dios no tiene sentimientos como nosotros, los cuales nos hacen ser débiles e inestables, mientras que Él es estable, perfecto y no necesita de nada. Con todo esto, nos pide que le demos algo de nosotros; no porque tenga necesidad de ello, sino porque quiere que reconozcamos que lo que le demos -en sacrificio- es todo un privilegio por el cual estamos cerca de Él (Salmo 50:13-15).

Desde tiempos remotos a Dios se le han dado muchos y variados sacrificios. El Antiguo Testamento nos habla de sacrificios de corderos, aves o toros; algunos eran por paces, otros por holocausto y otros por yerro. Estos animales morían por sacrificio para redimir al pueblo. Pero... ¿de qué tenía que ser redimido el pueblo?... Para contestar nuestra pregunta tendríamos que considerar la sentencia dada por Dios en el principio: "La paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23; Génesis 2:17). Estos nos hace entender que, todo aquel que pecaba, irremediablemente debía morir, mas sin embargo, Dios, en su absoluta misericordia, permitió que los hombre, en lugar de dar su vida por el pecado, ofrecieran la vida de los animales en sacrificio perfecto.

Con el paso del tiempo, los sacrificios que a Dios se ofrecían dejaron de tener la perfección que el Señor demandaba, ya que el pueblo solamente le daba lo que le sobraba o lo que ya no servía, ofreciéndole al Altísimo los animales ciegos, cojos y enfermos. Algunos comentaristas dicen que cerca del Templo había personas que vendían animales imperfectos, cuyo propósito fundamental era cambiarlos por perfectos; salvando así a los de buena calidad, del sacrificio. Esto fue motivo para que mucha gente pensara solamente en su bienestar físico y en el de su ganado, considerando que los sacrificios eran solamente un compromiso y no un presente para agradar a Dios (Malaquías 1:7, 8, 13, 14).

Los sacrificios de la presente lección no solamente tenían como propósito redimir al pueblo del pecado, sino también servían como un recordatorio que hacía meditar al hombre en todas la benevolencias que Dios les da en la vida diaria.

Como hemos visto, no son porque Dios los necesite, sino porque quiere que sus hijos gocen de los beneficios que emanan de estos, tal es el caso del sábado, que fue hecho para que el hombre disfrute de su bendiciones (Marcos 2:27; Isaías 56:4-7).

Hoy en día todos los sacrificios antes mencionados han sido sustituidos por el sacrificio perfecto ofrecido por nuestro Señor Jesucristo, quien al dar su vida cubrió la sentencia de muerte dada al hombre a causa de su pecados; así, Cristo dio fin a los sacrificios cruentos de animales. Estos animales son ahora nuestros becerros de labios -salmos, textos, poesías y cánticos espirituales- que ofrecemos a Dios en el nombre de Jesucristo, pero sólo podrán ser agradables a Dios cuando los ofrezcamos con nuestro cuerpo en sacrificio vivo, es decir muerto al pecado (Hebreos 9:13-14).

Hermanos, ofrezcamos nuestro cuerpo a Dios en sacrificio vivo, perfecto, no demos al Señor solamente el tiempo que nos sobra. Seamos agradables a Dios en todo momento. Recordemos que Él tiene virtudes que lo ponen en contacto con nosotros, y lo que le damos debe ser lo mejor, porque Él los recibe. Tengamos la seguridad que así es.

CUESTIONARIO

  1. ¿Qué significa la palabra sacrificio? Éxodo 24:4-8; Génesis 22:13
  2. ¿Cuántas clases de sacrificios hay en el Antiguo Testamento? Levítico 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7 y 8
  3. ¿Por qué debía de morir un animal en sacrificio y no la persona que había pecado? Jeremías 7:22, 24
  4. ¿Por qué dejaron de agradar a Dios estos sacrificios? ¿Hoy en día esto no sucede? ¿Por qué? Levítico 22:17-24; Malaquías 1:6-8
  5. ¿Qué sucedió con la muerte de Jesucristo con relación a los sacrificios cuentos? Hebreos 9:13-14; 10:5-10
  6. ¿Hoy en día le podemos sacrificar un cordero o un ave a nuestro Padre Celestial? Hebreos 10:1-10
  7. ¿Cómo son los sacrificios que le debemos ofrecer a Dios? Oseas 14:2; Hebreos 13:15
  8. ¿Dios se agrada de los sacrificios improvisados en las fiestas? Éxodo 12:5-6
  9. ¿Cree que es posible sacrificar a Dios sin conocerlo? ¿Por qué?
  10.  

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    LA ORACIÓN

    LECTURA BÍBLICA: Mateo 6:5-15

    TEXTO PARA MEMORIZAR: "El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová: mas la oración de los rectos es gozo" (Proverbios 15:8)

    MATERIAL EXPLICATIVO

    Al estudiar los atributos del Altísimo nos dimos cuenta que Dios, con su "omnisciencia" todo lo sabe, y no hay nada oculto para Él; aún nuestros pensamientos no le son ocultos. Por eso, Dios conoce nuestras aflicciones y nuestras necesidades, pero aún cundo Él las conoce, muchas veces no nos las concede, esperando que primero se lo pidamos en oración. Se dice que un trabajo "lícito" es aquél que hacemos cuando la persona necesitada o involucrada nos lo ha solicitado; de otra manera, sería incorrecto o "ilícito" que nosotros intervengamos en un trabajo o asunto cuando nadie nos lo ha solicitado. Así sucede con Dios, lo que necesitamos, espera que primero se lo pidamos, para que con esta acción podamos acercarnos a Él. Dicha comunicación indiscutiblemente es a través de la oración.

    La oración, como único medio que tenemos para comunicarnos con nuestro Padre Celestial, tiene su importancia: porque a través de ella el Señor examina la sinceridad de nuestro corazón y mediante la misma aprendemos a humillarnos ante Dios. La oración, además, nos habitúa a ser constantes en nuestras suplicas y en nuestro agradecimiento al Altísimo. Es a través de ella como también nos vemos obligados a tener buenas acciones; solo así podremos sentirnos confiados en que Dios nos va a conceder lo que le estamos pidiendo.

    Una oración no debe ser un rezo; la diferencia entre una oración y un rezo consiste en que mientras el rezo es sólo una serie de frases repetidas, la oración -aún cuando tiene sus etapas ordenadas- fluye del corazón. Esto último es importante si tomamos en cuenta que a Dios no se le puede engañar: porque es "omnisciente" (Mateo 6:7-13; Gálatas 6:7; Job 42:2). Por eso, tenemos que hablarle al Señor con la verdad de nuestros sentimientos y con la seguridad de que va a ayudarnos.

    Muchas veces el Señor quiere que le insistamos en la oración; no porque a Él le agrade que le roguemos o que le supliquemos -de por sí ya sabe qué necesitamos- sino porque a través de esto Dios prueba nuestra fe.

    Hermanos, es muy importante no desesperar cuando solicitamos el auxilio del Creador, ya que Él nos proporcionará todo cuanto le pidamos: siempre y cuando estro sea justo, honesto y no haga daño a los demás. Debemos tomar en cuenta que Dios no se equivoca con lo que nos da, o con lo que a veces no nos da, pues Él sólo sabe dar lo mejor a sus hijos. Oremos seguros de que el Señor nos escuchará y de que se manifestará en nuestras vidas (Santiago 4:2 3).

    CUESTIONARIO

  11. ¿Para qué sirve una oración? Marcos 11:24
  12. ¿Qué valor puede tener una oración?
  13. Para que una oración llegue a Dios, ¿qué requisitos debe de tener? Proverbios 28:9; 1a Juan 3:22
  14. ¿Cuáles son las etapas de una oración? Mateo 6:9-13
  15. ¿Para qué tenemos que pedirle a Dios las cosas si Él ya sabe lo que necesitamos? 1a Juan 5:14-15
  16. ¿Cuántas veces al día debemos de orar? Salmo 55:17; 1a Tesalonisenses 5:17
  17. ¿Cuál es la diferencia entre una oración y un rezo?
  18. ¿Nunca convertimos nuestras oraciones en rezos, haciéndolas por costumbre?
  19. ¿Cuántas veces le ha orado a Dios y siente que no lo escucha? Mateo 6:6-8
  20. ¿Cuantas veces ha orado a Dios y cree que le escuchó? Lucas 11:9-13

 

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AMIGO DE DIOS

LECTURA BÍBLICA: Génesis 18:17-33

TEXTO PARA MEMORIZAR: "Mas tú, Israel, siervo mío eres, tú Jacob, a quien yo escogí simiente de Abraham mi amigo" (Isaías 41:8)

MATERIAL EXPLICATIVO

La Biblia nos enseña que Dios puede ser amigo de nosotros; un buen amigo; un buen amigo a quien podremos contarle nuestros problemas, nuestros gustos y todo lo que queramos. Dios será para nosotros -si así lo deseamos- el amigo especial al que con toda certeza podremos confiarle nuestros secretos, teniendo la seguridad de que estos no serán divulgados. Este amigo podrá brindarnos apoyo si se lo pedimos y... aún cuando parezca imposible, Dios puede tener una amistad firme y verdadera con nosotros; esto lo podemos constatar si consideramos que Abraham fue llamado "amigo de Dios" (Isaías 41:8; 2a Corintios 20:7). Cuando recordamos la intervención de Abraham a favor de Sodoma y Gomorra, observamos que cuando el patriarca se dirigió a Dios, lo hizo con la confianza de que el Señor -como amigo suyo que era- tomaría en cuenta sus sugerencias y así fue: Dios -a través del ángel- escuchaba y reflexionaba sobre las observaciones de Abraham -sin que estas le fueran absurdas- cuyo único propósito era hacer reflexionar al Omnipotente en que probablemente pudiera haber algún justo en Sodoma y Gomorra.. Y tanta era la atención que Dios tenía para Abraham, que lo tomó en cuenta cuando llegó el momento en que tendría que destruir a aquellas dos ciudades impías, por lo que permite salir a Lot y su familia.

La palabra amigo proviene del latín "amicus", y ésta a su vez de "are" que significa amar; por lo que todo aquél que tiene un amigo, cuenta con una persona que le ama. En la Biblia hay una gran variedad de ejemplos que giran alrededor de la amistad, pero uno de los más conocidos es el de David y Jonathán, quienes se demostraron el cariño que se tenían al protegerse mutuamente; así Dios, al ser nuestro amigo, nos ama y además nos protege, ya que un Padre es también un amigo.

El mejor ejemplo de amistad es la que tuvo nuestro Señor Jesucristo hacia sus amigos, pues Jesús dio su vida por la de sus amigos, dando con ello una gran muestra de amor. Y que más podríamos decir: que el Padre Celestial, "porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquél que en El cree no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16) ¿Qué amigo es aquél que no da la vida por sus amigos? O ¿quién no da la vida de su hijo, para la salvación de la humanidad?

Lo anterior nos hace reflexionar que el verdadero amigo es aquél que nos ama: la amistad sincera se fundamenta en el respeto hacia lo que el amigo quiere de nosotros para él. Nosotros queremos que Dios nos quiera, nos proteja y nos ayude, y Dios quiere que hagamos solamente lo bueno, lo justo y la misericordia (Miqueas 6:8).

Como vemos, la amistad es recíproca; pero si nosotros no somos recíprocos con Dios, si somos falsos, le mentimos y lo cambiamos por la amistad del mundo, amando más al mundo que a Dios, entonces dejará de ser nuestro amigo y su amistad se volverá en enemistad para nosotros (Santiago 4:4; Hebreos 10:31; 1a Juan 3:1, 4:9).

Hermanos, reflexionemos en cuál es la amistad que más nos conviene: ¿La del mundo? Para perdición? o ¿la de Dios? Para salvación, protección, sabiduría, bendiciones, etc. Estamos seguros que con la amistad de Dios tendremos también su conocimiento y muchas más virtudes que Él tiene y que compartirá con nosotros.

CUESTIONARIO

  1. ¿Qué significa la palabra amigo? Santiago 2:23; Job 22:21
  2. Para que alguien sea nuestro amigo, ¿qué requisitos debe tenrer? 1a Samuel 18:1-4, 20:42
  3. ¿Para qué nos sirve ser amigos de Dios o es sólo una fantasía? Juan 3:16; Proverbios 17:17
  4. ¿Será posible tener una amistad con Dios como la tuvo Abraham?
  5. Menciona algunos ejemplos de amistad que aparezcan en la Biblia. 2a Reyes 10:15; 2a Samuel 1:25-26
  6. ¿Por qué creemos que la amistad de Dios es sincera? 1a Pedro 1:17-19
  7. ¿Qué debemos hacer para ser amigos de Dios? Génesis 15:6
  8. ¿Está seguro de querer ser amigo de Dios? Proverbios 17:17
  9. ¿Qué piensa cuando un amigo lo traiciona? Proverbios 21:16
  10. ¿Cree que Dios lo traicionaría? ¿Y usted traicionaría a Dios? Oseas 4:6

 

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DIOS ETERNO E INVISIBLE

LECTURA BÍBLICA: Hebreos 11:23-27

TEXTO PARA MEMORIZAR: "A dios nadie le vio jamás, el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, Él le declaró" (Juan 1:18)

MATERIAL EXPLICATIVO

Continuando con el estudio de los atributos de Dios, consideraremos ahora dos muy importantes, que son la eternidad y la invisibilidad. Eterno es "aquello que no tiene principio ni fin", mientras que invisible es "aquello que no es posible ver con nuestros ojos". Con esto comprendemos el por qué ningún hombre ha podido ver a Dios. Nosotros no podemos ver a Dios, pero Él ¡sí puede vernos! Y ha visto a todos los hombres durante la historia de la humanidad, pues mientras nosotros nos hacemos viejos y morimos, el Omnipotente no ha cambiado con el paso del tiempo (Proverbios 15:3).

Cuando decimos que Dios es "Eterno" (Deuteronomio 33:27), hacemos referencia a que no tuvo principio ni tendrá fin, en consecuencia el Señor es siempre el mismo, porque el tiempo no le afecta. Dios es el único ser que tiene "eternidad absoluta", ya que los otros seres celestiales, como Cristo y el Espíritu Santo, tienen eternidad, pero en forma relativa, porque ellos sí tuvieron principio. En la Biblia leemos que elementos como los montes, los collados y los valles poseen eternidad, entendiéndose este eternidad como una forma figurada, alusiva al tiempo de existencia de dichos elementos de la corteza terrestre. A nosotros el Señor nos promete obtener la eternidad si perseveramos hasta el final; obviamente que sería una eternidad relativa, puesto que tendría un principio y que sería cuando nuestra materia corruptible se transforme en incorruptible (Deuteronomio 33:15; 1a Corintios 15:52-54; Juan 6:58).

En cuanto al atributo de la invisibilidad de Dios, entendemos que al Padre nadie le ha visto (1a Timoteo 6:16; Juan 1:18). Cuando en las Sagradas Escrituras leemos que Moisés habló cara a cara con el Omnipotente, o que Jacob luchó con Dios y además vio su cara, observamos que no se trata de Dios, sino de su ángel que vino a ellos en representación suya. Con esto podemos afirmar que al Señor nadie le ha visto. Algunas personas han tratado de sorprender a la gente diciendo que se les ha aparecido para comunicar a través de ellos un mensaje a la humanidad, pero lo cierto es que Dios nunca se ha aparecido directamente a los hombres, sino que se ha valido de todos los santos varones para manifestarse a la humanidad (Éxodo 33:11; Génesis 32:24-30; Éxodo 23:20, 21; Hebreos 1:1; Juan 5:37). ¿Cómo demostrar que Dios existe, si nadie le ha visto? La mejor manera para demostrarlo es a través del amor... ¡Sí! ...porque el amor, al igual que Dios, es algo que no se puede tocar, ni pesar o medir, y sin embargo, es real, todas las personas lo han llegado a sentir, porque... ¡Dios es amor! (1a Juan 4:7). Por eso, aquél que no ama no conoce a Dios (1a Juan 4:8).

Hermano, si sientes el deseo ferviente de alabar al Señor en su Santuario, de guardar sus mandamientos y de amar a tu prójimo, es porque Dios te está hablando... "Si hoy oyereis su voz, no endurezcáis vuestro corazón" (Salmo 95:7, 8).

Amado hermano, si ya conociste a Dios...¡No lo niegues con tus hechos! ...no desaproveches la oportunidad de alcanzar la eternidad que Él te ha prometido (Tito 1:16).

CUESTIONARIO

  1. ¿Qué significan las palabras eterno e invisible? 1a Timoteo 1:17
  2. Si Dios es eterno, ¿por qué decimos que no le afecta el tiempo? Éxodo 3:14; Salmo 90:4
  3. ¿Qué diferencia existe entre la eternidad de Dios y la de los demás seres celestiales? Apocalipsis 3:14; Proverbios 8:22
  4. ¿Cómo sería la eternidad que podemos tener nosotros? 1a Corintios 15:53
  5. ¿Quiénes hablaban con los profetas si es que no veían a Dios? Zacarías 3:1-4
  6. ¿Cómo se podrá comprobar la existencia de Dios si no lo vemos ni lo podemos tocar? Salmo 19:1-6
  7. ¿Cómo manifiestas que Dios está en tu vida? Salmo 139:17-18; 1a Juan 4:6-12
  8. ¿Será posible amar a Dios y odiar a nuestro hermanos? 1a Juan 4:20-21
  9. Escriba una serie de acciones que haya hecho y donde haya sentido que Dios le ayuda (Filipenses 4:8-9, 13). Esto servirá para saber si Dios está en su vida.

 

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LA IMAGEN DE DIOS

LECTURA BÍBLICA: Génesis 1:24-31

TEXTO PARA MEMORIZAR: "Y dijo Dios hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra" (Génesis 1:26)

MATERIAL EXPLICATIVO

Dios creó al hombre perfecto, a imagen y semejanza suya -semejanza que no fue en los atributos exclusivos de Dios: eternidad, invisibilidad, etc.- esta perfección fue en la mente del hombre, porque sus pensamientos eran de hacer solamente el bien. La semejanza de Dios que tuvo el hombre, fue solamente una similitud de la perfección del Altísimo, mas no la imagen misma de la perfección del Creador, sino únicamente "el reflejo" de los atributos de Dios.

La imagen de la perfección se perdió cuando el hombre y la mujer comieron del fruto prohibido, ocasionando con ello la descomposición de su carne y de sus pensamientos, y el pecado es el resultado de esa desobediencia cometida por nuestros padres Adam y Eva; no quiere decir esto que ellos hayan heredado el pecado, sino mas bien, que el hombre, desde que nace, tiene contacto con la gente que le rodea, y va aprendiendo de ellos la forma inadecuada de pensar y de actuar, siendo así enseñoreado el hombre por el pecado, el cual mora en los hijos de desobediencia. En consecuencia, nadie puede recibir la imagen de Dios por heredad. Es cierto que un niño es inocente cuando nace, pero también es cierto que esta inocencia se va perdiendo conforme crece, porque aprende todo de los padres. Un ejemplo lo tenemos en la siguiente anécdota: Le dice una mujer a su hija : "voy a hablar con mi amigo, para que me ayude a sacar (ilícitamente) lo que no me quieren dar", entonces le comenta su hija "ahora sé para qué sirven los amigos". Aquí se dejó una enseñanza equivocada. Por ello, es importante que los padres recapacitemos en la forma correcta de educar a nuestros hijos, una forma que se apegue en el conocimiento y en el respeto a las cosas de Dios. A veces creemos que el emplear engaños para convencer a los hijos es la mejor manera de instruirlos, sin tomar en cuenta que a los hijos hay que encausarlos en toda verdad y justicia. Aconsejarles que primero busquen las cosas materiales antes de las cosas espirituales, indica no tener confianza en el Dios que nos bendice. El rey David pidió al Omnipotente que le diera un corazón perfecto a su hijo Salomón, para que pudiera guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos (1a Crónicas 29:19).

Cuando nuestro Señor Jesucristo estuvo en la tierra predicando el evangelio, insistió a sus discípulos a que fueran perfectos como el Padre que está en los cielos, y el apóstol Pablo por su parte nos exhorta a que alcancemos la perfección, hasta que lleguemos a la medida de la plenitud de la perfección de Cristo. Las exhortaciones de Cristo y las de los apóstoles y profetas de Dios tienen como propósito que el hombre recupere la perfección, así de esta manera podremos estar preparados para reinar en un gobierno perfecto sin corrupción, como será el de nuestro Señor Jesucristo en la tierra por heredad, donde no tendrá cabida la iniquidad y el soborno, porque la justicia será ceñida en nuestros lomos (2a Timoteo 3:16, 17; Proverbios 2:21; 1a Corintios 15:50; Isaías 11:1-5).

Hermanos, prosigamos hacia la perfección que Dios nos da y que ahora tiene que ser adquirida por nuestras buenas acciones, busquemos siempre la santidad, siendo imitadores de Cristo y de los demás siervos del Señor que dieron su vida por alcanzar la perfección perdida en el principio (Filipenses 3:12; Romanos 12:2; 2a Timoteo 3:16-17; Colosenses 1:17; Santiago 3:2).

CUESTIONARIO

  1. ¿Dónde se encontraba la imagen de Dios en el hombre? 2a Corintios 3:18; 4;16-18
  2. ¿Cuándo pierde el hombre la imagen de Dios y por qué? Eclesiastés 7:29
  3. ¿Un hombre nace sabiendo diferenciar entre lo bueno y lo malo? Ezequiel 44:23
  4. ¿Qué imagen podemos alcanzar? 1a Juan 3:1-3; Romanos 8:29
  5. ¿Para qué sirve esta imagen? Romanos 8:30
  6. ¿Podemos hoy alcanzar un tipo de perfección y en dónde? Mateo 5:48
  7. ¿Es importante tener perfección en esta vida? ¿Por qué? Salmo 101:6
  8. ¿Será importante enseñar a nuestros hijos las cosas de Dios? Proverbios 22:6; Génesis 18:19
  9. ¿Cómo es mejor enseñar a nuestros hijos a ser perfectos, diciendo o haciendo?
  10. ¿Cuál es el futuro que desea para su hijos dentro de la Iglesia de Dios? Proverbios 6:6, 9

 

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NUESTROS PADRES Y DIOS

LECTURA BÍBLICA: Proverbios 1:8-25

TEXTO PARA MEMORIZAR: "El hijo sabio toma el consejo del padre: mas el burlador no escucha las reprensiones" (Proverbios 13:1)

MATERIAL EXPLICATIVO

Cuando no tenemos presente el quinto mandamiento, que dice: "Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alrguen en la tierra que Jehová tu dios te da", y en el trato que le damos a nuestros padres no lleva consigo a la "honra" que Dios demanda. Esta "falta" la llegamos a justificar a través de argumentos como la "forma de ser de mis padres es complicada, por su especial manera de pensar", "no congenio con mis padres porque ellos no son de la Iglesia", "no puedo entenderme con mis padres por su carácter áspero (amargado)". Mucha veces nos burlamos e ironizamos cuando escuchamos sus consejos, porque a nuestro parecer estos son atrasados para nuestra forma de vivir; otras veces optamos por mostrar indiferencia a sus consejos y recomendaciones: preferimos escuchar las ideas y recomendaciones de nuestros amigos, olvidándonos de la honra que merecen nuestros padres.

¿Qué es la honra? La palabra honra viene de "honorare", que quiere decir "honor", por lo que honrar a nuestros padres es darles el honor que les corresponde por su trabajo, su esfuerzo y por haber sido los seres que nos cuidaron y educaron mientras estuvimos bajo su custodia. Ellos merecen el reconocimiento de su dignidad, porque fueron los seres a través de los cuáles Dios nos dio la vida. Por todo esto, es importante tener presente el "honor" a nuestros padres: a través del respeto a sus pertenencias, a sus ideas, a su forma de ser, y sobre todo a su dignidad.

Cuando nuestro Señor Jesucristo dijo que: "El que no aborrece padre y madre por mí, no puede ser me discípulo", nunca se refirió a que tenemos que dejar de honrar o que tenemos que aborrecerlos literalmente; lo que el Maestro dio a entender con estas palabras es que nosotros no debemos de participar de toda actividad a la que nos inviten nuestros padres y que esté relacionada con la idolatría. Debemos "aborrecerlas", es decir, alejarnos; esto porque dice el apóstol Pedro que fuimos rescatados con la sangre de Cristo de la vana conversación que recibimos de nuestros padres (Lucas 14:26; 1a Pedro 1:18).

Existen casos en los cuáles algunos padres, de manera autoritaria, tratan de alejar a sus hijos de la doctrina del Dios verdadero, imponiéndoles ordenanzas y prohibiciones que terminan por generar una relación conflictiva con sus hijos, orillando a éstos a no seguir en la doctrina del Dios de Israel. Ante esta situación tan crítica, es importante recordar el consejo del apóstol Pablo a Tito, cuando le decía que se mostrara como ejemplo en la Palabra sana e irreprensible en la que el adversario se avergüence, no teniendo ningún mal que decir de nosotros; el apóstol Pedro, por su parte, hacía hincapié en que tengamos nuestra conversación honesta entre los gentiles, para que en lo que murmuran de nosotros como malhechores, glorifiquen a Dios, estimándonos por nuestras buenas obras (Tito 2:7; 1a Pedro 2:13, 12).

Hermanos, nosotros como hijos, debemos ganar a nuestros padres para el evangelio, a través de nuestra buena conversación y nuestras buenas obras, siendo ejemplares. Y como dijera el apóstol de los gentiles a Timoteo: corrijamos con mansedumbre -a nuestros padres- y quizá Dios les de que se arrepientan y se alleguen a conocer la verdad. Y ante todo, llevemos siempre delante de toda acción a nuestros padres, la honra; el primer mandamiento con promesa (2a Timoteo 2:25, 26; 1a Timoteo 4:16).

Hay que tener presente que la relación que tengamos con nuestros padres refleja en buena medida la relación que tenemos con Dios, por ello es importante saberlos honrar.

CUESTIONARIO

  1. Según el mandamiento dado por Dios, ¿a quiénes debemos honrar? Deuteronomio 5:16
  2. ¿Qué significa la palabra honrar?
  3. ¿De quiénes recibimos nuestra educación cristiana? Proverbios 4:1-11
  4. ¿Qué tanto influye el obrero en la educación cristiana? Hebreos 13:17, 7
  5. Si nuestros padres no están en comunión con Dios, ¿nosotros? Salmo 27: 10, 14
  6. ¿Qué refleja la relación con nuestros padres?
  7. ¿Qué nos dará Dios si honramos a nuestros padres? Efesios 6:1-3
  8. ¿Será necesario para nuestra Iglesia educar a nuestros hijos en las cosas de Dios?
  9. La educación cristiana que demos a nuestros hijos, ¿les servirá en su vida cotidiana? Malaquías 1:6

 

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¿EN DÓNDE ESTÁ DIOS?

LECTURA BÍBLICA: Salmo 139:7-12

TEXTO PARA MEMORIZAR: "Jehová dijo así: El cielo es mi solio, y la tierra estrado de mis pies: ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde este lugar de mi reposo?" (Isaías 66:1)

MATERIAL EXPLICATIVO

La pregunta del título de la lección de hoy es una interrogante que difícilmente podrá contestarse la gente que no conoce a Dios y que con todo escepticismo se pregunta: ¿dónde está Dios? Ignorando voluntariamente que se encuentra en todas partes, en virtud de ese don tan exclusivo que posee y que es la Omnipresencia, palabra que viene de "omni" que indica "todo" y de "presencia" que significa "estar", por lo que Él está presente en todas partes (2a Pedro 3:3-5; Romanos 1:19,20).

Con relación a su "omnipresencia", el Señor a través del profeta Jeremías dijo: "¿Ocultárase alguno en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo toda la tierra" (Jeremías 23:24). La cualidad de llenar toda la tierra sólo puede ser posible al considerar que Dios, por ser un espíritu creador de un universo infinito, tendrá en consecuencia la facultad de estar en todos los lugares que Él mismo creó, incluidos nosotros como moradas de su creación (Juan 14:23).

El rey David decía: ¿Y adónde huiré de tu presencia? Dando a entender con esto que el Omnipotente se encuentra hasta en los lugares más recónditos (Salmo 139:7-12). Las Sagradas Escrituras nos dicen que cuando Jonás quiso huir de la presencia de Dios, para no ir a Nínive a predicar la Palabra del Señor, aún estando Jonás dentro del gran pez -que se lo había tragado cuando fue arrojado al mar- el Señor lo rescató cuando él, arrepentido, oró al Altísimo para que lo salvara; así, con el poder de Dios, la ballena arrojó a Jonás en la tierra. Esto nos enseña que el omnipotente está en todas partes observándonos, y si somos temerosos de Él y guardamos sus mandamientos, nos asistirá en nuestras necesidades y aflicciones. Cabe aclarar que aunque Dios está en todas partes, no se manifiesta en todos los lugares, es decir, en donde no se haga su voluntad. Cuando el apóstol Pablo dijo que Dios no habitaba en templos hechos de manos de hombres, dio a entender -de manera elegante a los atenienses- que Dios, siendo espíritu, no habitaba en templos hechos por manos de hombres idólatras: como si el Todopoderoso necesitara del templo, cuando en realidad el Señor es el que da vida y respiración a todos. Por eso el apóstol de los gentiles decía: "¿Qué concierto el templo de Dios con los ídolos?" (Hechos 17:24-25; 2a Corintios 6:16). El Omnipotente le dijo a Salomón que, si guardaba sus mandamientos, estatutos y derechos, habitaría en la casa que su siervo Salomón le había edificado; porque Dios ya le había dicho a Moisés: "hacedme han un santuario y yo habitaré entre ellos" (1a Reyes 6:11-13; Éxodo 25:8).

Esta lección nos enseña que Dios está en medio de sus hijos, en aquellos que son fieles a su Santo Nombre. Si nosotros queremos ser desleales y hacer lo que no le agrada al Señor, tomemos en cuenta que por su Omnipresencia, se encuentra presente, observándonos, en los lugares donde no esperamos. Cuidemos nuestro cuerpo, mantengamos en santidad este tabernáculo: la morada de Dios. Afrontemos con responsabilidad la misión que nos ha encomendado y que es llevar el Evangelio a los gentiles. No podemos huir de la presencia del Señor, fuimos predestinados para alabar y para manifestar la gloria del Creador. Ya no seamos niños fluctuantes, llevados por todo viento de doctrina. No os engañéis, Dios no puede ser burlado (Efesios 4:14; 1:11, 12; Gálatas 6:7).

 

CUESTIONARIO

  1. ¿Qué se entiende con la omnipresencia de Dios? Éxodo 6:3
  2. ¿Se puede adorar a Dios en cualquier parte? Juan 4:20-24
  3. ¿A dónde envió Dios a Jonás y cuál era su misión? Jonás 1:1-2
  4. ¿Qué hizo Jonás después de recibir las indicaciones y a dónde fue?
  5. ¿Dónde oró Jonás para que Dios lo perdonara? Juan 2:1-2
  6. Si Dios es metafísico. ¿habrá algo que lo pueda contener? Isaías 57:15
  7. ¿Podemos escondernos en algún lugar para no ser vistos por Dios? Salmo 139:7-12
  8. ¿Si Dios ve que tenemos problemas, nos dejará solos? Salmo 91:1-4
  9. ¿Realmente en nuestra vida pensamos que Dios nos ve? De ser así, ¿cómo actuamos?

 

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DIOS EN NUESTRA VIDA COTIDIANA

LECTURA BÍBLICA: Números 13:17-34

TEXTO PARA MEMORIZAR: "Sustenta mis pasos en tus caminos, porque mis pies no resbalen" (Salmo 17:5)

MATERIAL EXPLICATIVO

En la vida diaria nos afanamos en realizar nuestras actividades cotidianas, de tal manera que nos preocupamos por cumplir en nuestro trabajo, porque mediante éste obtenemos el alimento, el vestido y el techo donde vivimos. Nos esmeramos en cuidar nuestro cuerpo practicando actividades recreativas y deportivas que nos hagan mantener saludables y al mismo tiempo fortalezcan nuestro organismo. Acudimos a espectáculos o lugares de diversión para olvidarnos -momentáneamente- de la rutina del trabajo o de la escuela; no queremos perdernos los programas de televisión porque estos nos distraen y nos mantienen al tanto del mundo en que vivimos. En esta forma, nuestro tiempo es ocupado totalmente en nuestras actividades diarias (Eclesiastés 1:2; 2:22-23).

Todo lo anterior constituye nuestra vida cotidiana, nuestro "modus vivendus". Entendiéndose como "modus vivendus" la forma particular que tiene cada persona de concebir y entender la vida para así llevarla a cabo, dándole mayor atención a todas aquellas actividades que a su juicio considere más importantes (Lucas 12:15). Paradójicamente, en el orden de importancia que damos a nuestras actividades cotidianas, es nuestro Dios el que frecuentemente llega a ocupar el último lugar de este orden jerárquico, y muchas veces ni siquiera llegamos a tomar en cuenta al Señor en nuestra vida, siendo que del Altísimo proceden todas las bendiciones que poseemos: nuestro hogar, nuestra familia, nuestros logros, la salud y aún la vida misma (Salmo 21:3; Santiago 1:17; Malaquías 1:6; Eclesiastés 11:9-10).

Decimos que tenemos presente a Dios en nuestra vida cotidiana y que lo llevamos en nuestro corazón, pero en realidad es que no lo demostramos; porque nuestra vida transcurre sin que siquiera hallamos hecho algo por cumplir con su voluntad y hablar de su palabra. Pasamos desapercibidos ante los demás, sin que hallamos sido notorios por nuestras obras. Recibimos las bendiciones de Dios, atribuyendo éstas al fruto de nuestro trabajo y a nuestro esfuerzo (Jeremías 9:23, 24; Salmo 34:2; 1a Corintios 1:31; 1a Crónicas 29:14).

En nuestra vida diaria damos prioridad a las cosas materiales, porque no hemos creído que de Dios procede todo lo que tenemos; dudamos por nuestra falta de fe, olvidamos que podemos tener mejores cosas si buscamos primeramente el reino de Dios y su justicia. La Biblia nos habla de dos personajes llamados Josué y Caleb, que después de haber ido a explorar la tierra prometida junto con otros diez hombres, tuvieron la seguridad de que Dios les estaba dando algo único y especial que no encontrarían en ningún otro lado. Josué y Caleb creyeron que recibirían bendiciones si confiaban en el Señor, en tanto que los otros diez exploradores pensaron que les sucederían cosas malas si entraban a esa tierra prometida (Números 13:17-30). Esta incredulidad fue la razón por la cual ellos no pudieron alcanzar la promesa, pues juntamente con el pueblo de lamentaron de haber dejado sus pertenencias y comodidades en Egipto; no creyeron en las bendiciones de Dios, aún cuando vieron los grandes frutos de esa tierra.

Así sucede con nosotros, vemos los frutos de las bendiciones de Dios y con todo eso las rechazamos, porque no queremos acercarnos a Dios con toda plenitud. Un ejemplo lo tenemos cuando una festividad cae entre semana, mandamos a nuestros hijos a la escuela, para que no falten y nosotros tampoco dejamos de ir al trabajo. ¡Nos olvidamos de Dios!

Hermanos, el Señor está cerca, no seamos tibios, acerquémonos a Dios con la firme confianza de que él nos ayudará (Deuteronomio 7:11-14; Hebreos 6:9-14; Mateo 6:24-34; Deuteronomio 28:1-13; Hebreros 4:3,4).

CUESTIONARIO

  1. ¿Qué es la vida cotidiana? Santiago 1:8-11, 22-25
  2. ¿Dios sabe lo que hacemos y pensamos?
  3. Mencione algunos ejemplos de personajes que en vida mostraran su fe acompañada por obras.
  4. ¿Será posible seguir a Dios sabiendo que está en todos lados?
  5. ¿Por qué no todas las personas creen que tienen bendición de Dios? Hebreos 11:6; Romanos 10:17
  6. ¿Existirá diferencia entre obrar por fe y obrar porque nos ven? Génesis 15:6; Santiago 2:20-24, 26
  7. ¿Las bendiciones de Dios dan paz o incertidumbre? Salmo 119:165
  8. Quién piensa que Dios lo maldice, ¿tendrá paz consigo mismo y con los demás?
  9. Alguien que se acerque a Dios, ¿qué es lo que puede esperar? Hebreos 12:14
  10. Después de estudiar estas lecciones y de todo lo que ya conocía, ¿cree que realmente conoce a Dios?

 

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