LECCIONES DE
ESCUELA SABATICA
OCTUBRE / NOVIEMBRE / DICIEMBRE 2004
CONTENIDO
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LA SANGRE DE CRISTO (Punto de Fe No. 8) (09-Octubre-2004)
LA OBEDIENCIA (Punto de Fe No. 9) (16-Octubre-2004)
LOS TERMINOS DEL EVANGELIO (Punto de Fe No. 10) (23-Octubre-2004)
LOS DIEZ MANDAMIENTOS (Punto de Fe No. 11) (30-Octubre-2004)
EL SABADO DEL SEÑOR (Punto de Fe No. 12, Primera Parte) (06-Noviembre-2004)
EL SABADO DEL SEÑOR (Punto de Fe No. 12, Segunda Parte) (13-Noviembre-2004)
EL SABADO DEL SEÑOR (Punto de Fe No. 12, Tercera Parte) (20-Noviembre-2004)
LA PASCUA CRISTIANA (Punto de Fe No. 13) (27-Noviembre-2004)
EL LAVATORIO DE LOS PIES (Punto de Fe No. 14) (04-Diciembre-2004)
LA ORGANIZACION DE LA IGLESIA (Punto de Fe No. 15) (11-Diciembre-2004)
EL NOMBRE DE LA IGLESIA (Punto de Fe No. 16) (18-Diciembre-2004)
LOS DIEZMOS Y OFRENDAS (Punto de Fe No. 17, Primera Parte) (25-Diciembre-2004)
LOS DIEZMOS Y OFRENDAS (Punto de Fe No. 17, Primera Parte) (01-Enero-2005)
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(Punto de Fe No. 8)
LECTURA BÍBLICA:
Hechos 10:34-43TEXTO PARA MEMORIZAR:
" Al cual Dios ha propuesto en propiciación por la fe en su sangre, para manifestación de su justicia, atento a haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados" (Romanos 3:25)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que la sangre de Cristo fue derramada para la remisión de los pecados y la expiación fue hecha en la Cruz (Mateo 2:28; Hechos 20:28; Romanos 5:6-13, 3:25; Lucas 24:47; Hechos 10:43; Filipenses 2:8-12; Colosenses 1:19-23; Tito 2:13, 14; 1a Corintios 15:1-5)
Nuestra imperfección de la vida revela la necesidad de una expiación y reconciliación delante de Dios, esta circunstancia nos indica que requerimos de la ayuda divina. En nuestros días, la humanidad se encuentra en un estado de corrupción tal, que no es posible ofrecer un sacrificio para limpiar nuestros propios pecados por nosotros mismos a la usanza antigua del pueblo de Israel (Levítico 5:17-19).
Porque en aquel entonces, el Todopoderoso estableció la forma de expiar las culpas; esto era por medio de la sangre de animales. Pero los sacrificios dejaron de cumplir su objetivo, pues comenzaron a hacerse de manera mecánica, por costumbre. En consecuencia, la santidad no podía ser restaurada en su valor auténtico, lo que a la postre desagradó a Dios (Isaías 1:11-12), ya que el hombre sólo trataba de justificarse pero con ello hacía recordatorio únicamente de sus pecados (Hebreos 10:1-4).
La expiación de los pecados se había realizado por medio de la sangre desde el tiempo en que el pecado entró en el mundo hasta la presencia de Jesús; y sin embargo, Él tenía que morir por nuestros pecados.
Por tanto, era necesario un tipo de sacrificio que verdaderamente purificara al hombre de sus faltas. Sólo la sangre de un cordero perfecto podría, de una vez por todas, purificar a la humanidad de todas sus incorrecciones.
Para ello, Cristo vino a este mundo hecho semejante a los hombres, se ofreció a sí mismo, cumpliendo la voluntad de su Padre, para redimir los pecados de los hombres, con la característica especial de no haber cometido ningún pecado en su vida humana (Hebreos 7:24-28; 9:28).
Dios permitió que fuera derramada la sangre de su Hijo amado para realizar el perdón de los pecados que alejan a los hombres de su Creador. La sangre de Cristo fue ofrecida para volver a acercarnos a Dios, a pesar de haber desobedecido la voluntad divina y de atentar contra nuestros semejantes y aun contra los seres que más queremos. Ahora se nos concede nuevamente la oportunidad de acercarnos a Dios al aceptar sinceramente el sacrificio de Cristo para nuestra salud.
Al morir nuestro Señor Jesucristo en la cruz, entendemos que ha sido derramada su sangre inocente, la cual hace limpio a todo aquél que lo recibe como su Salvador (Hechos 20:28; 1a Corintios 10:16; Efesios 1:6-8).
PREGUNTAS
1. ¿Cuál fue el uso de la sangre en los holocaustos antiguos? Levítico 17:11
2. Si no se hacía derramamiento de sangre, ¿había remisión de pecados? Hebreos 9:22.
3. ¿Qué se compró con la sangre de Cristo? Hechos 20:28.
4. ¿Por qué los sacrificios de animales no pudieron hacer perfecto al hombre? Isaías 1:11-12; Hebreos 10:1-4
5. ¿Qué limpió la sangre de Cristo? Hebreos 9:13-14.
6. ¿En qué forma nos revela Juan la eficacia de la sangre de Cristo en relación con nuestros pecados? 1a Juan 1:7.
7. Ya que Cristo murió por nuestros pecados, ¿cómo nos debemos de considerar? Romanos 8:11-12.
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(Punto de Fe No. 9)
LECTURA BÍBLICA:
Romanos 6:1-23TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Mas ahora, librados del pecado, y hechos siervos a Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y por fin la vida eterna" (Romanos 6:22)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que pura asegurar los beneficios del Plan Divino de Salvación, cada individuo debe creer en Cristo Jesús, y aceptarlo como su Salvador personal, obedecer la doctrina del evangelio e imitar su vida a través de su ejemplo. (Hechoa 4:12; Lucas 24:27; Romanos 10:6-10; 1a Juan 5:10-14; Romanos 6:16-18; 1a Pedro 2:21; Juan 13:15)
Estudiando la Palabra de Dios, encontramos que para asegurar el Plan de Salvación en el hombre, esté debe aceptar a Jesucristo como su Salvador y Redentor. Porque el Hijo de Dios vino enviado por el Padre para enseñarnos la doctrina de salvación, la cual se logra al practicar los mandamientos de Dios, y al aceptar el evangelio de su Hijo Jesucristo.
Creer en Cristo no es sólo decirlo con nuestros labios, sino manifestarlo con nuestros actos, como nos lo muestra el apóstol Juan cuando dice: "El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él: mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él. El que dice que está en él, debe andar como él anduvo" (1a Juan 2:4-6).
Desde que el hombre fue puesto sobre la tierra se le recomendó cumplir con la voluntad de Dios, guardando sus mandamientos y practicando todas las disposiciones que el Señor ha establecido. El Creador pone delante de género humano nuevamente la vida, no obstante que el hombre se encamina hacia la muerte, pero el Eterno recomienda que se escoja El Camino de la Vida, y para ello se tiene que vivir en armonía con los mandamientos, estatutos, derechos y leyes divinas; de esta manera toda persona fiel está en posibilidad de alcanza La Vida Eterna.
Nuestro Señor Jesucristo, a través de la doctrina que nos dejó, enseñó la importancia de cumplir con la ley como un requisito para entrar en la vida eterna (Mateo 19:16-21), siempre recordando al pueblo que debería escuchar, es decir, obedecer a lo que está escrito en la Ley de Moisés (Mateo 23:1-2; Lucas 16:19).
Los apóstoles Pedro (1a Pedro 4:11) y Juan (1a Juan 2:5-7), nos recordaron la obligación de cumplir los mandamientos de Dios como parte esencial de la vida del cristiano para alcanzar la vida eterna.
Asimismo, el apóstol Pablo comprendió claramente que dentro del Plan de Salvación se debe creer en el evangelio de Jesucristo, porque su enseñanza reitera la obediencia al Eterno Dios. Puesto que Jesucristo reafirma la práctica de la justicia cuando cumplimos con los mandamientos, el apóstol de los gentiles identifica a Jesucristo con la justicia al decir: "... la justicia de Dios se ha manifestado, testificada por la ley y los profetas: La justicia de Dios por la fe de Jesucristo, para todos los que creen en él; porque no hay diferencia; por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:21-23), de esto último también nos afirma la consecuencia que es: "la paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23). En estas palabras nos enseña que debemos arrepentirnos, convertirnos y poner nuestra vida al servicio del Omnipotente.
Por tanto, hermanos, si queremos obtener estas promesas, debemos obedecer a Dios y cumplir con la orden que el Maestro dio a sus discípulos al decirles que enseñaran a guardar todas las cosa que él les mandó
PREGUNTAS
1. ¿Cómo nos enseña el Maestro la obediencia en el cumplimiento de la Ley de Dios? Mateo 5:17-18.
2. Para ser salvos, ¿en quién deben creer los hombres? Hechos 4:12; Juan 3:16
3. ¿Puede alguien decir que ha conocido a Jesucristo y no guardar sus mandamientos? 1a Juan 2:4
4. ¿Para alcanzar la salvación es suficiente creer y tener la esperanza que Jesús hará todo por nosotros? 1a Corintios 15:19; 1a Juan 3:23-24
5. ¿Qué dijo Cristo que era necesario hacer para entrar en la vida eterna? Mateo 19:16-21.
6. Además de guardar los mandamientos, ¿qué más debemos hacer para que seamos limpios de nuestros pecados pasados? Hechos 3:19.
7. Si la paga del pecado es muerte, ¿cuál es la dádiva de Dios? Romanos 6:23.
8. ¿Cuál es el consejo del apóstol Pedro para el que quiera ministrar delante de Dios? 1a Pedro 4:11.
9. ¿Con qué elementos debemos demostrar nuestra fe en Jesús? Romanos 10:9-14: 1a Juan 2:3-6.
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(Punto de Fe No. 10)
LECTURA BÍBLICA:
Hechos 2:37-47TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Ensenándoles que guarden todas las cosas que os he mandado: y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén" (Mateo 28:20)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que los términos del evangelio incluyen la fe en Dios y en su Hijo Jesucristo, confesión y arrepentimiento del pecado, incluyendo la restitución en todo lo posible; el bautismo de agua por inmersión, representa el sepulcro del hombre viejo (pecador) y la resurrección a una vida nueva en obediencia a Dios (Hebreos 11:6: Romanos 10:9-10, 17: 6:1; 1a Juan 5:10-14, 1:19: Gálatas 3:26-27; Lucas 13:3, 24:47, 19:8; Hechos 2:38, 3:19; Efesios 4:21-25; Colosenses 2:12)
Para definir la frase "Términos del Evangelio", tendremos que ir a un diccionario y buscar la palabra término, cuyo significado es: Condiciones con que se plantea un asunto o que se establece un trato (Encarta 2002). Hay otras muchas definiciones, pero esta nos indica lo que requerimos para lograr una buena comprensión de los Términos del Evangelio.
En la vida diaria compramos una diversidad de cosas, como casas, muebles, autos, etc., pero antes nos informamos de sus condiciones. Por estas condiciones valoramos las cosas, y vemos si nos conviene adquirirlas. Esto mismo acontece cuando consideramos los términos del evangelio que Dios ofrece a todos los hombres.
En el camino a la tierra de Canaán, Dios estableció a su pueblo esos términos, cuando les dice: "He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: La bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy" (Deuteronomio 11:26-27). Moisés reitera esta condición cuando repite al pueblo estas palabras: "Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal" (Deuteronomio 30:15).
Si estos términos no eran aceptados y cumplidos por los israelitas, las bendiciones de Dios, no vendrían hacia ellos; sin embargo, si los aceptaban les promete lo siguiente: "A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú, y tu simiente" (Deuteronomio 30:19).
Josué y Caleb cumplieron con esos términos para poder entrar a la tierra prometida, paso a paso fueron cumpliendo con los requisitos que Dios les estableció para obtener la promesa. (Deuteronomio 8:1, 6).
Así como a ellos, a la Iglesia de este tiempo se le evangeliza y se le establecen los mismos términos o condiciones para alcanzar la salvación y entrar al reino de Jesucristo y por consiguiente a la vida eterna (Hebreos 4:2).
Cristo murió para salvar a los pecadores, con este acto hace la invitación a la humanidad a cumplir todas las cosas que él dijo, lo cual incluye guardar los mandamientos del Eterno.
Carísimos hermanos en la fe del Altísimo, si queremos ser salvos, debemos escuchar la voluntad de Dios y cumplir con estos requisitos, términos o condiciones expresados por el mismo Jesús (Mateo 28:19-20).
PREGUNTAS
1. ¿Qué son los Términos del Evangelio? Hechos 2:37-39; 3:19.
2. ¿Cómo podemos conocer el verdadero arrepentimiento? 2a Corintios 7:9-10; Hechos 26:20.
3. ¿Qué es lo que pide Dios a todos los hombres? Hechos 17:30, 20:21; Lucas 13:2-5.
4. Después de que el hombre ha sido convertido, ¿qué debe suceder para lograr el cambio en su vida? Marcos 16:16; Hechos 2:38; 1a Pedro 3:21.
5. ¿De quién tomamos ejemplo para ser bautizados y cómo debe ser ese bautismo? Mateo 3:16; Romanos 6:4; Colosenses 2:12.
6. ¿Qué más debemos hacer para afirmar nuestra nueva vida en el camino de Cristo? Romanos 6:1-2, 6-7, 11, 13.
7. ¿Por qué es necesario abstenerse de pecado después de haber cumplido con estos requisitos? 2a Corintios 2:17; 1a Juan 3:8-11.
8. ¿Será suficiente cumplir con la ley para alcanzar la vida eterna? ¿qué más nos faltaría? Santiago 1:27; Mateo 23:23; 19:20-21; 25:30-40
9. ¿Qué se nos asegura si permanecemos en el camino de Dios? Romanos 8:35-39.
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(Punto de Fe No. 11)
LECTURA BÍBLICA:
Salmo 119:97-104TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Este es aquél que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sina, y con nuestros padres; y recibió las palabras de vida para darnos" (Hechos 7:38)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que los Diez Mandamientos son la Constitución eterna de Dios y deben ser observados por su Pueblo en esta época (Exodo 20:1-17; Santiago 2:9-10; 1a Corintios 7:19; Mateo 5:18; 19:16-23; 1a Juan 2:24; 3:4; Juan 12:50; 2a Reyes 17:37)
Los Diez Mandamientos
: es el nombre con el cual se conoce a los diez preceptos que Dios grabó en dos tablas de piedra, mandamientos escritos con el dedo de Dios (Exodo 31:18), el Omnipotente ordenó al Pueblo de Israel que los guardaran por estatuto perpetuo. Si obedecían serían su especial tesoro, un pueblo de sacerdotes y gentes santas. Esos preceptos son tan importantes que Moisés los repite al pueblo 40 años después de la primera vez que le fueron entregados; además, recibió la orden de ponerlos dentro del Arca del Pacto. Estos mandamientos son:1. No tendrás dioses ajenos delante de mí.
2. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen, y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos.
3. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
4. Acordarte has del día del reposo, para santificarlo: Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios: no hagas en él obra alguna, tu, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas: Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día: por tanto Jehová bendijo el día del reposo y lo santificó.
5. Honra a tu padre y a tu madre, porque tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
6. No matarás.
7. No cometerás adulterio.
8. No hurtarás.
9. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
10. No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.
Esta ley nos enseña el amor para con Dios, y el amor hacia los hombres. Adam y Eva desobedecieron esta ley y, como castigo, fueron expulsados del huerto del Edén. Caín la transgredió, pecó y fue considerado como errante y extranjero (Génesis 4:12). También fue conocida por los patriarcas y su obediencia les trajo bendiciones.
Nuestro señor Jesucristo engrandeció estos mandamientos y los consideró como parte importante para obtener la vida eterna, siempre y cuando se guardaran y cumplieran (Mateo 19:16-23). Esto lo confirma cuando dice: "...Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente. Este es el primero y el grande mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas" (Mateo 22:37-40).
Estos mandamientos han sido designados como la base para alcanzar la vida eterna, tanto que cuando aquel hombre se acercó a Jesús le dice: "Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?". La respuesta del Maestro es clara y precisa cuando le dice: "Si quieres entrar en la vida guarda los mandamientos" Entonces el joven, le pregunta: "¿Cuáles?" Y Jesús dijo: "No matarás: No adulterarás: No hurtarás: No dirás falso testimonio: Honra a tu padre y a tu madre: y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 19:16-19). De lo anterior, para nosotros es interesante ver la manera como el Señor se refirió a los Diez Mandamientos, haciendo alusión a la importancia de cumplir con ellos para entrar a la vida eterna.
El apóstol Pablo recalca esto, y hace vigente la enseñanza del Maestro de Nazaret, cuando dice: "No debáis a nadie nada, sino amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, cumplió la ley" (Romanos 13:8-10).
Las palabras entregadas a Moisés en el monte Sinaí permanecen por estatuto perpetuo y, al ser la Palabra de Dios, no es posible hacer ningún cambio en ellos, por lo que hasta nuestros días y en los tiempos por venir deberán guardarse tal y como los ordenó el Todopoderoso, porque El no cambia. Jesucristo ratifica los mandamientos dichos por su Padre: "No penséis que he venido para abrogar la ley ó los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas" (Mateo 5:17-18).
Hermanos, en la actualidad la Iglesia de Dios debe guardar las ordenanzas del Altísimo, porque es algo que identifica a la verdadera Iglesia, fundada por el Salvador; los Diez Mandamientos son esenciales para el hombre que desea su santificación a través de una conducta impecable en el camino establecido por Dios a través de Cristo.
PREGUNTAS
1. ¿Quién escribió los Diez Mandamientos? Deuteronomio 5:22; 4:13; Exodo 31:18.
2. ¿Dónde y cómo entregó Dios esta Ley? Exodo 19:23; 20:1; 24:12; 32:15-16; 31:18; Deuteronomio 4:12-13; 5:22.
3. En los días de los reyes de Israel, ¿qué se les recordó acerca de la Ley? 2a Reyes 17:37.
4. ¿Qué expresó el salmista David sobre la perpetuidad de la ley? Salmos 111:7-8. ¿Y qué dijo Salomón al mismo respecto? Eclesiastés 3:14.
5. ¿Qué tan importante es la observancia de estos mandamientos? Mateo 19:17
6. ¿Es necesario considerar que en el siglo XXI la Iglesia de Dios debe guardar los Diez Mandamientos? Apocalipsis 12:17.
7. ¿Cómo se puede identificar a los santos en este tiempo? Apocalipsis 14:12.
8. ¿Cuál es la última bendición de la Biblia y para quién es? Apocalipsis 22:14.
9. ¿Cuál sería el resumen de toda exhortación al bien y edificación del hombre? Eclesiastés 12:13. ¿Por qué?
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(Punto de Fe No. 12, Primera Parte)
LECTURA BÍBLICA:
Lucas 6:1-10TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare: que guarda el sábado de profanarlo, y que guarda su mano de hacer todo mal" (Isaías 56:2)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que el cuarto Mandamiento establece la observancia del séptimo día de la semana, llamado comúnmente SÁBADO, y debe guardarse como sagrado y santo, desde la puesta del sol del viernes hasta la puesta del sol del sábado. Que ha sido dado a todo el pueblo de Dios como un memorial de su creación (Génesis 2:2, 3; Exodo 20:8-11, Isaías 58:13; Hebreos 4:4-11; Lucas 4:16; 23:56; Mateo 28:1; Hechos 13:14-44; 16:13; Marcos 2:27-28; Levítico 23:32; Marcos 1:32).
En nuestros días encontramos a muchas personas que aseguran que el domingo es el día que se debe dedicar a Dios; pero debemos notar que el día apartado y bendecido por el Omnipotente, después de haber concluido el universo, fue el sábado (Génesis 2:1-2), y no el domingo.
En las versiones bíblicas antiguas no aparece la palabra domingo, porque los traductores copiaron fielmente de los originales la palabra reposo, que en hebreo es Shabat (reposo o cesación).
Sin embargo, los hombres que se dicen ser sabios, al no atender lo ordenado por Dios, se han hecho fatuos. No pueden comprender la grandeza de este día, blasfeman diciendo que el sábado no debe guardarse. Con esto demuestran que no han entendido que Dios no cambia lo que Él estableció, pues la escritura nos dice: "Dios no es hombre, para que mienta; Ni hijo de hombre que se arrepienta: Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?" (Números 23:19).
Muchos al no entender las cosas que son de Dios (2a Pedro 3:16), han afirmado que la Ley de Dios fue abolida y que el sábado fue hecho solamente para el pueblo judío. Por consiguiente, aseveran que los gentiles no están obligados a observarlo; esta afirmación es falsa, carece de fundamento bíblico, pues Dios en el principio de la creación instituye el sábado (mandamiento contenido en el Decálogo) y lo entregó para toda la humanidad; cuando Dios concluye la creación y descansa en el día séptimo (Sábado), no había judíos, solo eran Adam y Eva.
La Palabra de Dios nos enseña que cuando el Omnipotente entrega a Moisés la Ley, le indica que ésta sería tanto para el natural como para el extranjero. Dios no hace acepción de personas (Hechos 10:34). Él no solamente es Dios de los judíos, también es Dios de los Gentiles (Romanos 3:29).
El hombre en su vanidad cambió el día de descanso por el primero de la semana (domingo). En el año 325, el Concilio de Nicea estableció el domingo como día de reposo, para beneficio de Constantino que no aceptó el cristianismo de forma pura, porque protegió los intereses de los cultos paganos. Y es hasta el siglo V, cuando por ley y con violencia, el emperador Justiniano impone al domingo como día de descanso, de esta manera se cumple la profecía de Daniel que preveía un poder que pensará en cambiar los tiempos y la ley (Daniel 7:25). El Protestantismo acogió y ha persistido en esta forma de pensamiento y enseñanza, adoptando y dando continuidad a la misma doctrina practicada por la iglesia de Roma.
Por tanto, hermanos en la fe del Omnipotente, es necesario mantener vigente en nuestra vida lo que dice el profeta Isaías: "Bienaventurado el hombre que esto hiciere, y el hijo del hombre que esto abrazare: que guarda el sábado de profanarlo..." (Isaías 56:2), de esta manera la Iglesia de Dios (Israelita), obediente a los mandatos del Eterno, continúa y continuará observando este día como reposo consagrado al culto del Omnipotente.
Hermanos, santifiquemos este día como lo ha mandado nuestro Dios, dedicando todo nuestro tiempo, pensamiento y energía para servirle solo a Él, pues de esta manera aseguramos bendiciones (Isaías 58:13-14).
PREGUNTAS
1. ¿Cuál es el significado de la palabra hebrea Shabat?
2. ¿Cuándo fue creado el día sábado? Génesis 2:2-3
3. ¿Qué característica especial tiene el día séptimo? Génesis 2:3; Exodo 20:11.
4. ¿Para quién y para qué fue hecho el día sábado? Exodo 20:10; Marcos 2:27.
5. Si Dios estableció este día como descanso, ¿por qué el hombre ha cambiado la voluntad de Dios? Exodo 16:28; Malaquías 3:14; Job 21:14-15.
6. ¿Estaba profetizado que alguien pensaría en mudar la ley y los tiempos? Daniel 7:25.
7. Si revisamos la historia, ¿quiénes han cambiado la ley de Dios?
8. ¿Los integrantes de la Iglesia de Dios (Israelita) deben continuar guardando este día como reposo? Lucas 4:16; Juan 13:15.
9. Y usted, ¿cómo guarda el sábado? Levítico 23:32.
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(Punto de Fe No. 12, Segunda Parte)
LECTURA BÍBLICA:
Isaías 58:6-14TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jeliová; y lo venerares, no haciendo fus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando fus palabras" (Isaías 58:13)MATERIAL EXPLICATIVO
Santificar el día del Sábado
: para algunos estas palabras parecerían de muy difícil comprensión, para otros no. Pero como siempre, las Sagradas Escrituras ayudan al hombre falto de sabiduría a entender lo correcto para cumplir con la voluntad de Dios (Isaías 56:1-2).El hombre que no conoce la voluntad de Dios, toma este día como cualquier otro, como un complemento para realizar los asuntos que no puede llevar a cabo durante el transcurso de los días establecidos para hacer nuestras obras: se dedica a recibir o visitar a familiares y amigos, va al cine, al teatro, se entretiene con espectáculos como el fútbol, va de compras o descansa del ajetreo de la semana de trabajo.
Para un fiel adorador del Padre Celestial, guardar el sábado no le es difícil, comprende el punto de vista para cumplir el mandamiento, porque Dios nos dio este día de reposo para santificarlo y andar en su camino, ya no en la vista de nuestros ojos ni para hacer nuestra voluntad, sino para hacerla voluntad de Dios (Isaías 58:13).
Es importante unificar nuestros criterios, pues aun dentro de la misma Iglesia hay integrantes que difieren en su opinión con relación a lo que es conveniente hacer y lo que debemos evitar para santificar este día. Algunos son tan inflexibles que se asemejan a los escribas y fariseos de la época de Jesucristo, para ellos este día es de privaciones y negativas. Pero hay otros tan flexibles que exageran en el reposo, al considerar que con solo descansar de toda su obra ya están haciendo lo adecuado, sin que les importe la adoración a Dios.
El sábado es una institución divina, desde un principio Dios lo estableció para que fuera dedicado para alabar al Creador del Universo (Exodo 20:8-11). Por esta razón el Altísimo estableció este día como descanso para los hombres, para que rompan su rutina cotidiana y tengan un intervalo de tiempo sagrado, para dedicarlo única y exclusivamente al servicio del Omnipotente. Además de que nuestro cuerpo material necesita un descanso después de seis días de trabajo, un refrigerio espiritual, en el cual, con todo nuestro ser glorifiquemos el nombre de Dios, y nos regocijemos con Él. Por tal motivo, dijo el Señor: "El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado (Marcos 2:27).
Nosotros, como adoradores del Dios vivo (Deuteronomio 5:14-15), debemos obedecer este mandamiento, evitando toda actividad que provoque la esviación de nuestra obediencia al Omnipotente; esta es la mejor manera para poder alcanzar una actitud de santida d, es decir, de apartamiento del mal, de purificación; y así, consagrar todo nuestro ser al pleno reconocimiento de la presencia y el poder creativo de Dios (Exodo 20:11).
Para algunos puede parecer intrascendente no guardar el sábado, pero no es lo correcto; recordemos que existe una promesa para aquel que se guarde de profanar este día (Isaías 56:6-7). En este día la voluntad y las palabras de Dios deben predominar en nuestro ser para alcanzar esa promesa que nos permitirá comer de la heredad de Jacob (Isaías 58:13-14).
Hermanos, no necesitamos buscar en otro lugar la respuesta para saber como debemos cumplir con este mandamiento, la palabra de Dios nos dice cómo y de qué manera debemos guardar este día de reposo, ella misma nos da los ejemplos para cumplir con la voluntad de Dios.
PREGUNTAS
1. ¿A quién se debe consagrar este día? Exodo 20:10
2. ¿Cómo se debe guardar el sábado? Isaías 58:13
3. ¿Qué entiende usted por: "y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras?" Isaías 58:13.
4. Además de la adoración a Dios, ¿para qué fue hecho el sábado? Marcos 2:27.
5. ¿Qué promesa se hace a los que guardan correctamente el sábado? Isaías 58:14.
6. ¿Cuál será la bienaventuranza para los que guardan el sábado? Isaías 56:2, 5.
7. ¿Será exclusivo este día para el pueblo de Israel? Isaías 56:6-7
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(Punto de Fe No. 12, Tercera Parte)
LECTURA BÍBLICA:
Deuteronomio 4:1-9TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Seis días se liará obra, mas el día séptimo es sábado de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que hiciere obra el día del sábado, morirá ciertamente" (Exodo 31:15)MATERIAL EXPLICATIVO
Los ejemplos que se dan en las Sagradas Escrituras en lo relativo a la observancia del sábado son claros y precisos, sin desviarnos de ellos debemos cumplirlos para agradar a Dios.
El mismo Moisés recuerda al pueblo el mandamiento que Dios les dio, y se hace necesario reglamentar las sanciones para el infractor de este día (Exodo 31:14-17).
La observancia del sábado es de tarde a tarde, por tanto debe ser santificado cuidando que las horas que abarcan este día sean dedicadas a Dios (Exodo 23:12; Levítico 23:32), no realizando obras que nos aparten del verdadero motivo que es la adoración al Creador (Números 15:32-36).
Hay actividades que nos hacen apartamos de la santidad de estas horas especiales para Dios; podemos llegar a pensar que lo que hacemos es en beneficio de Dios y de nosotros mismos; sin embargo, si estas obras van fuera del orden establecido, las mismas nos hacen olvidar las recomendaciones del Señor que dijo: "...Mañana es el santo sábado, el reposo de Jehová: lo que hubieres de cocer, cocéalo hoy, y lo que hubiereis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana" (Exodo 16:23; 35:2-3).
Otra recomendación la encontramos en las palabras con que Nehemías amonesta al pueblo; porque la actividad de comprar y vender hacía que ellos se olvidaran de la santificación de este día: "...Y reprendí a los señores de Judá, y díjeles: ¿Qué mala cosa es esta que vosotros hacéis, profanando así el día del sábado?..." (Nehemías 13:15-20), por lo que se encontró en la necesidad de tomar medidas drásticas para hacer que el pueblo cumpliera y no volviera a incurrir en el mismo error, como lo habían hecho en la generación anterior los hijos de Israel.
Estos ejemplos nos muestran que se abusaba de las actividades cotidianas, las que les impedía cumplir con la voluntad de Dios. Nehemías no sólo les recuerda el sábado, les reprende y hace reflexionar el periodo del pueblo en el desierto considerando la entrega de la ley (Nehemías 9:13-14). Al observar la conducta de la iglesia en la actualidad podemos preguntarnos: ¿No estará pasando lo mismo a nosotros? Analicemos si hemos cumplido con este mandamiento.
Recordemos que este día es para venerar y dar gloria a Dios, por eso nos ha mandado dejar a un lado todas las cosas que distraigan nuestra atención para adorarle. El es digno de nuestro amor y nuestra devoción. Dejando a un lado todas nuestras actividades, pensamientos, deseos, etc., podremos dedicarle nuestra devoción al Todopoderoso.
El mandamiento nos requiere que dejemos a un lado las cosas materiales, y nos prohibe hacer nuestra voluntad en este día santo; sin embargo, tenemos el deber legal de hacer el bien en sábado. Nuestro Señor Jesucristo nos dejó ejemplo dando sanidad a los enfermos. Debemos cuidar de no hacer ningún trabajo en este día que nos reditúe ganancias materiales. Pero tampoco debemos rehusarnos para hacer el bien al necesitado, si la ocasión lo amerita.
Hermanos compañeros en la fe, debemos cumplir de esta manera, no cubrirnos con pretextos de que nuestras ocupaciones nos impiden guardar fielmente este día santo; acudiendo temprano a la Casa de Dios, además al llegar al lugar de oración, debemos participar atenta y respetuosamente de los cultos que en honor a nuestro Dios se desarrollan (Eclesiatés 5:1), olvidando cualquier interés personal o mundano de diversión, alimento o vestido, de los cuales nuestro Padre celestial sabe que necesitamos (Salmos 84:1-4; 134:1-3; Mateo 6:25).
PREGUNTAS
1. ¿Qué periodo de tiempo abarca la observancia del sábado? Levítico 23:32; Marcos 1:32.
2. Si guardamos únicamente una parte de este día, ¿podremos decir que estamos cumpliendo? Eclesiatés 1:15.
3. Si la respuesta es NO, ¿cómo se nos indica que guardemos este día? Isaías 58:13.
4. Lo que mandó Dios a Moisés en Exodo 16:23 y 35:2-3, ¿tiene todavía vigencia en nuestros días?
5. Si la respuesta es SI, proponga ejemplos para cumplir debidamente este mandamiento.
6. ¿Qué actividad realizaban los hijos de Judá el día sábado, que motivó a Nehemías hacerles una reprensión? Nehemías 13:15-20
7. Si Nehemías dijo al pueblo que este fue el motivo por el cual Dios los castigó, ¿en nuestros días podremos esperar una corrección similar?
8. ¿Cómo se manifiesta la santidad del sábado en la Casa de Oración? Hechos 16:13
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(Punto de Fe No. 13)
LECTURA BÍBLICA:
1a Corintios 11:23-29TEXTO PARA MEMORIZAR:
"La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?" (1a Corintios 10:16)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que la Pascua del Señor es una ordenanza dada a la Iglesia como un memorial de la muerte de Cristo, y sería observada anualmente (al principio del día 14 de Nisán). Que durante la celebración de este acto se usaría pan sin levadura y jugo de uva sin fermentar, como usó Jesús la noche que la instituyó, representando en ellos el rompimiento de su carne y de su sangre. (Levítico 23:5-27; Mateo 26:26-29; Lucas 22:7-29; 1a Corintios 11:1,2, 18-31; 5:7; Juan 19:14, 15,31).
En los evangelios se hace mención de dos Pascuas: la que celebró Jesús con sus apóstoles en el principio del día 14 de primer mes que se llama Nisán, y la de los judíos que celebraban exactamente 24 horas después, es decir al comenzar el día 15 del mismo mes (Juan 13:1-2; 19:42).
Hay quienes piensan que como Jesús tenía que morir el día 14 del mes de Nisán, como nuestra pascua; él para poder cumplir las Escrituras se adelantó e hizo la pascua antes del tiempo fijado por Dios (Exodo 12:2, 6; Levítico 23:5), porque ven que los judíos hicieron su pascua 24 horas después que el Señor. Sin duda esto es porque ellos ignoran que en Palestina en los días de Cristo, hubo dos costumbres en la celebración del rito de la pascua. Por un lado, los israelitas que eran galileos y los samaritanos la celebraban al principio del día 14, tal y como se hizo en Egipto. La otra costumbre, observada por los israelitas judíos de ese tiempo, que ya había unificado en un solo día el sacrificio del cordero con el comienzo de los panes sin levadura, porque era la misma fiesta que se llevaba durante siete días complementarios (Marcos 14:12; Lucas 22:1).
A esto se debe que al leer en los evangelios que el día que los judíos hicieron su pascua le llaman EL GRAN DÍA DEL SÁBADO, porque en este día mataron la víctima de la pascua (cordero), y comieron los panes sin levadura, recordando que el día 15 y el 21 de Nisán son sábados ceremoniales. Pero la palabra de Dios es clara cuando dice que el cordero sería sacrificado el día 14 y el día 15 eran los panes sin levadura, y este último día también era un sábado ceremonial. (Exodo 12:6-18; Juan 19:14, 31; Levítico 23:5-7; Números 28:16-18; Lucas 22:7; Marcos 14:12).
Si Jesús hubiera adelantado la pascua, habría pecado por ir en contra del mandamiento de Dios que dijo: "Los hijos de Israel harán la pascua a su tiempo. El decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la haréis a su tiempo: conforme a todos sus ritos, y conforme a todas sus leyes la haréis" (Números 9:2-3). Pero la Palabra de Dios dice que Jesús no conoció pecado, esto significa que EN NINGÚN MOMENTO VIOLÓ LA LEY DE DIOS.
En esa ocasión Jesucristo dio cumplimiento al decreto del Creador, llegada la hora, él y sus apóstoles comieron el cordero pascual aderezado con yerbas amargas, y sentados a la mesa instituyó la cena Mística que consistió en la consagración que realizó bendiciendo el pan que representa su cuerpo, mismo que repartió a sus apóstoles, luego hizo lo mismo con el vino y de igual modo lo dio a sus discípulos en un vaso del cual el apóstol Pablo hace alusión cuando dice: La copa de bendición que bendecimos.
Hermanos, esta carne que fue sacrificada por nosotros y la sangre que fue derramada por los pecadores, es el ritual que nuestro Señor Jesucristo vino a establecer para que por medio de ellos pudiéramos alcanzar la redención. Pablo nos dice: "porque nuestra pascua, que es Cristo, fue sacrificada por nosotros" (1a Corintios 5:7). No hagamos en vano el sacrificio de Jesús, si queremos tener la vida eterna, debemos comer y beber los emblemas de su sacrificio con dignidad, porque el que no come su carne, ni bebe su sangre, no tendrá vida eterna.
Hagamos nuestra celebración por la salvación que alcanzamos por la misericordia, "no en la vieja levadura, ni en la levadura de malicia y de maldad, sino en ázimos de sinceridad y verdad" (1a Corintios 5:8), porque el que come indignamente, juicio come.
PREGUNTAS
1. ¿En qué día hicieron la pascua los Israelitas en Egipto? Exodo 12:1-6.
2. ¿Con qué otro nombre se conoce la fiesta de la pascua? Lucas 22:1; Marcos 14:1-2.
3. ¿Qué día debe celebrarse la fiesta de la pascua? Levítico 23:5, 7; Números 28:16-18.
4. ¿Por qué celebró Jesús la pascua el día 14 de Nisán? Mateo 5:17; Gálatas 4:4.
5. ¿Hay diferencia entre la pascua que celebró Jesús y la de los judíos? Juan 19:42; 13:1-2.
6. ¿Por qué Juan el Bautista llamó a Cristo el Cordero de Dios? Juan 1:29; 6:54-57; Mateo 26:26-28.
7. ¿Cómo debemos celebrar la pascua? Juan 1:29; 1a Corintios 5:7-8.
8. ¿En qué forma debemos comer esta pascua? 1a Corintios 11:23-29.
9. ¿Qué beneficios se obtienen al participar de estos emblemas? Juan 6:51-57; 1a Corintios 10:16.
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(Punto de Fe No. 14)
LECTURA BÍBLICA:
Juan 13:1-17TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos a los otros" (Juan 13:14)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que la ordenanza del lavatorio de los pies fue enseñada por Jesús como un ejemplo para cada uno de nosotros, para practicar la humildad. Esta enseñanza será practicada en conexión con la observancia de la Pascua del Señor (Juan 13; Lucas 14:11; Santiago 4:10; 1a Pedro 2:21; 1a Timoteo 5:9-10).
El lavatorio de los pies ha sido una costumbre que practicaban los pueblos de la antigüedad. Los orientales lavaban los pies a los extranjeros que llegaban de un viaje, porque regularmente se andaba entonces con las piernas desnudas, y los pies cubiertos solo por sandalias. Así hizo Abraham a los ángeles que recibió en su casa (Génesis 18:4). Lo mismo ocurrió con Eliezer, mayordomo de Abraham y los que lo acompañaban cuando llegaron a la casa de Labán (Génesis 15:2; 24:32); y de igual manera con los hermanos de José en su llegada a Egipto (Génesis 24:32; 43:24).
Abigail manifestó a David que se tendría por dichosa en lavar los pies a los siervos de este rey (1a Samuel 25:41). Solamente que este lavatorio siempre se hacía antes de comer, porque era una muestra de hospitalidad. Por esta costumbre es que Jesucristo le reconviene a Simón porque no mostraba esta cortesía (Lucas 7:44).
Pero el lavatorio que nos enseña el Señor Jesús, es un acto que se celebra cuando ya la cena había acabado, este lavatorio tiene una finalidad diferente, a la usual de los orientales, porque es hecho después de la cena del cordero pascual. La Palabra de Dios nos dice que estando comiendo Jesús con sus discípulos, toma un pan y la copa, y después de participar de estos emblemas que constituyen la cena cristiana, cuando la cena ya había acabado, Jesús se levantó de la mesa e instituyó el lavatorio, que en este caso es una muestra de humildad, que debe tener el que ha creído en Cristo: "Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos a los otros" (Juan 13:14).
En el tiempo presente hay tantos que se consideran grandes a sí mismos, que hay necesidad de mostrarles la verdad y enseñarles el valor de la humildad, en ese acto que dejó el Maestro al lavar los pies de los mortales, que lejos de ser un rito, es necesario descubrir el hermoso significado por el cual podemos dignificarnos delante de Dios.
No puede haber verdadera humildad sin amor. El Señor mismo lo ha declarado: "Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos" (Juan 15:13). Dios siempre nos ayuda para seguir el sendero de humildad que nos dio su Hijo. Pongamos todo lo que esté de nuestra parte para que no sea en vano esta enseñanza.
PREGUNTAS
1. ¿Cuál era la costumbre entre los orientales para con los viajeros? Génesis 18:4; 24:32.
2. ¿Qué manifestó Abigail para con los siervos de David? 1a Samuel 25:41.
3. ¿Qué le reconvino Jesús a Simón porque no cumplió con la costumbre de lavar los pies? Lucas 7:37-46.
4. ¿Qué hizo Jesús con sus discípulos cuando acabó la cena? Juan 13:2-5.
5. ¿Qué importancia tiene el lavatorio que impartió Jesús? Juan 13:8-10.
6. ¿Qué recomendación da Jesús acerca del lavatorio de los pies? Juan 13:12-17.
7. La cena del cordero pascual y la cena de los emblemas, ¿fueron celebrados en tiempos diferentes o es continuidad del mismo acto en que cenaban? Mateo 26:26-27; Marcos 14:18-25.
8. Si practicamos el lavatorio como un acto de humildad, ¿qué recibiremos de parte de Dios? Proverbios 22:4; 15:33.
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(Punto de Fe No. 15)
LECTURA BÍBLICA:
Efesios 4:1-13TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo" (Efesios 2:20)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que la salvación es por medio de la fe en Cristo, mas para el propósito de la cooperación en la proclamación del Evangelio, y para sostener la verdad estándar de la Biblia, y para la unidad de los creyentes, la Iglesia fue ordenada de acuerdo con el plan divino de la Biblia (Hechos 6:1-8; 1:23-26; 1a Corintios 12:27-30; Efesios 2:19-20; 4:10-17; 1a Timoteo 5:17; 3:1-5; Hebreos 13:17; Tito 1:5-7).
Desde la antigüedad. Dios ha organizado a sus hijos. Inició este proceso con los doce Patriarcas. Posteriormente, ya estando fuera de Egipto, Jethro, suegro de Moisés, le instruyó y le dio consejos para apoyarse en varones, hombres llenos de virtud, temerosos de Dios, llenos de verdad y que aborrecieran la avaricia. Cualidades que deberían tener porque gobernarían y juzgarían a un pueblo singular (Exodo 18:21).
Cuando vino Jesús, él tomó a doce hombres, a los que llamó apóstoles, para que prepararan el camino de salvación en las ciudades de Israel, misión que ellos cumplieron fielmente durante el ministerio del Hijo de Dios. De la misma manera elige los setenta, que cumplieron su cometido en el tiempo en que el Maestro estaba con ellos.
Se ha enseñado que tanto los Doce Apóstoles como los Setenta, tuvieron sucesores; tomando como base la ordenación de Matías, que ocupó el lugar de Judas. Pero esto no es así. Porque a Judas se le nombró un sucesor para cumplir una profecía, además de que no existe ningún otro caso de sucesión en las Sagradas Escrituras (Salmos 69:25-28; 109:8).
Nuestro Dios, después de esta ordenación, también ha tomado del pueblo hombres para que continúen la obra de su Hijo Jesús, llamando a todos aquellos que tiene el deseo de servirle, como fue el caso de los apóstoles Bernabé y Pablo, que fueron apartados por el Espíritu Santo, para llevar el evangelio por toda la tierra (Hechos 13:2-3; 13:47; Gálatas 1:15).
Así como a ellos que fueron elegidos no siendo sucesores de nadie, Dios ha puesto la base para organizar a su Iglesia con varones elegidos por el Altísimo: varones de virtud, temerosos de Dios, llenos de verdad y no codiciosos, que aborrezcan la avaricia, llenos de misericordia para con la Iglesia y sus compañeros (Exodo 18:21), cualidades que debe tener todo Obrero de Dios: Ministros (Ancianos), Diáconos y Ayudas.
En estos hombres Dios deposita la responsabilidad de su Iglesia; ellos velan por las almas, predicando y enseñando la Doctrina del Dios de Israel y el evangelio de su Hijo Jesucristo (1a Timoteo 3:1-13; 2a Corintios 12:27-28; 2a Timoteo 2:15). Todos ellos predican bajo la dirección indiscutible de Dios.
Sin embargo, se ha designado a cuatro hombres, en quienes descansa una gran responsabilidad para coordinar, planear, organizar y dirigir el plan de difusión de la doctrina del Dios de Israel y el evangelio de su híjo Jesucristo, siendo:
UN PRIMER ADMINISTRADOR, SEGUNDO ADMINISTRADOR, SECRETARIO Y TESORERO, elegidos por el Espíritu Santo, a través de la máxima reunión de la Iglesia de Dios, que es el Concilio, reunión de Ministros, Diáconos y Ayudas que componen el ministerio del Omnipotente (Hebreos 1:14).Hermanos, Dios designó a Moisés para que dirigiera a su pueblo y cuando María y Aarón murmuraron por esta situación el Señor los castigó. Recordemos las palabras del apóstol Pablo: "Toda alma se someta a las potestades superiores; porque no hay potestad sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas" (Romanos 13:1).
Seamos obedientes a esta Autoridad, respetando la potestad que Dios les ha dado para que recibamos las bendiciones de Dios.
PREGUNTAS
1. ¿Cuál fue el consejo que le dio Jethro a Moisés? Exodo 18:21
2. ¿Quiénes ayudaron a Moisés en la dirección del pueblo de Israel? Números 1:4-17; 11:16-17.
3. ¿Con qué nombre llamó Jesús a sus primeros seguidores? Marcos 3:13-14; Mateo 10:1-4.
4. Aparte de los doce, ¿a quiénes más nombró Jesucristo? Lucas 10:1-3.
5. Los doce y los setenta, ¿cumplieron su misión en los días del Ministerio de Cristo? Mateo. 10:6-23; Le. 22:35-36; 10:17-20.
6. ¿Por qué y para qué fue ocupado el lugar de Judas? Hechos 1:15-16; Salmos 41:9.
7. Para tomar un lugar entre los doce apóstoles, ¿qué era necesario tener? Hechos 1:21-22.
8. ¿Qué autoridades menciona el apóstol Pablo y cuáles deben ser las cualidades que deben tener? 1a Timoteo 3:l-13; 1a Corintios 12:27-28.
9. ¿Cuál es la comisión encomendada a estas autoridades? Efesios 4:11-13; Hechos 20:28; 1a Pedro 5:1-4.
10. ¿Qué obligaciones debe tener la Iglesia para con estas jerarquías? Hebreos 13:17; 1a Timoteo 5:17-18; Romanos 13:1-2.
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(Punto de Fe No. 16)
LECTURA BÍBLICA:
Juan 17:11-26TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Y si no fuere tan presto, para que sepas cómo te conviene conversar en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad" (1a Timoteo 3:15)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que la Organización del Pueblo de Dios debe ser conocida por el nombre bíblico "LA IGLESIA DE DIOS" (Hechos 20:28; Efesios 3:14-15, Juan 17:11-12; Daniel 9:19; Jeremías 15:16; 1a Corintios 15:9; 1:2, 11:22; 1a Timoteo 3:5-15; Deuteronomio 28:10).
A través de la lectura de las Escrituras sabemos que el pueblo de Dios fue conocido por el nombre de Israel antes de que Jesús comenzara su obra sobre la tierra, pero también se había profetizado que llegaría un tiempo cuando este nombre se eliminaría para poner uno nuevo que la boca de Dios hablaría (Isaías 62:2).
Las palabras congregación e iglesia son vocablos sinónimos, esto es tienen el mismo significado.
Congregación en hebreo se dice KAHAL, que significa claramente lo mismo que EKLESIA (
eklesia) del griego. Los hombres de la antigüedad fueron llamados para formar una asamblea o congregación. Abraham y los patriarcas fueron llamados también para formar la KAHAL EV ELOHIM, o sea la congregación o Iglesia de Dios (Génesis 12:1; Isaías 43:7). El rey David dice: "En medio de la congregación te alabaré" (Salmos 22:22). Nosotros fuimos llamados también para formar la Asamblea o reunión de creyentes (1a Pedro 2:9).El vocablo iglesia algunas veces se aplica a una reunión pequeña de creyentes, otras veces a un conjunto de santos, y a veces a una sola familia (Hechos 19:39-20; Colosenses 4:15; Romanos 16:1; Hebreos 12:23).
Después de la resurrección de Jesucristo, Él le dio a sus discípulos la gran comisión del evangelio, al decirles: "Toda potestad me ha sido dada en los cielos y en la tierra" (Mateo 28:18-20). En ese evangelio recordarían lo que el Maestro les había enseñado: "He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste: tuyos eran, y me los diste, y guardaron tu palabra... Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre..." (Juan 17:6, 12).
El nombre IGLESIA DE DIOS fue precisamente el que substituyó al de Congregación de Israel. Es apóstol Pablo confirma este nombre al escribirle a los creyentes y decirles: "a la Iglesia de Dios" (1a Corintios 1:2, 15:9; 11:22; 2a Corintios 1:1).
Los apóstoles dan testimonio de que Jesús entregó su sangre a favor de la Iglesia del Señor (Hechos 20:28). Y todo el cuerpo de creyentes amparados por este nombre se conoce en la Biblia como: la familia de Dios (Efesios 3:14-15). Todos son unidos por la sangre del Cordero que fue derramada.
Esta es la congregación que se ha manifestado a través de los tiempos, a ella, como lo menciona el profeta, llegaría un tiempo cuando se le pondría un nuevo nombre, que actualmente es la IGLESIA DE DIOS.
PREGUNTAS
1. ¿Cuál era el nombre de la congregación antigua? Isaías 41:8-9.
2. ¿Cuál fue el nombre que se aplicó a la congregación cristiana? Juan 17:6, 11, 26.
3. ¿Cómo fueron conocidas las iglesias organizadas por los apóstoles? 1a Corintios 1:1-2; 2a Corintios 1:1-2; 2a Tesalonisenses 1:4; 1a Corintios 11:16.
4. ¿Hubo en ese tiempo otras congregaciones con otro nombre? Miqueas 4:5.
5. ¿Qué iglesia reconoció el apóstol Pablo como divina? Gálatas 1:13.
6. Si Pablo fue apóstol de esta Iglesia, ¿puede ser apóstol de otras Iglesias que no lleven el nombre de Dios? 1a Corintios 15:9.
7. ¿Podrá alguna Iglesia ostentar el mismo nombre sin tener la misma doctrina? Exodo 20:7; Job 40:3.
8. ¿Tiene la Iglesia de Dios características especiales que le identifiquen como la verdadera Iglesia? Exodo 31:16-17; Deuteronomio 16:16; Mateo 12:39-40; 2a Juan 9-10.
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(Punto de Fe No. 17, Primera Parte)
LECTURA BÍBLICA:
Números 18:1-32TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Y todas las décimas de tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová son: es cosa consagrada a Jehová" (Levítico 27:30)MATERIAL EXPLICATIVO
Creemos que el plan financiero de Dios es para sostener la obra del Evangelio por medio de los DIEZMOS Y OFRENDAS de los miembros de la Iglesia, esto es, la décima parte de las ganancias que deben pagar como parte de las obligaciones cristianas. Creemos también que las PRIMICIAS de todo pertenecen a Dios y deben ser consagradas a Él, y de la misma manera las ofrendas se deben dar libremente de acuerdo a nuestras posibilidades (Mateo 23:23; 1a Corintios 9:12-14; Levítico 27:30; Malaquías 3:8-10.)
La doctrina de los diezmos y ofrendas es muy antigua, fue instituida por Dios, es muy importante porque las bendiciones de Dios estriban en su obediencia. El primer registro que hallamos del pago de los diezmos está en el libro del Génesis 14:18-20: Abraham, al sentirse favorecido por Dios, entregó los diezmos a Melchisedec, rey de Salem, esta obligación fue transmitida a Isaac y después a Jacob y su descendencia (Levítico 27:30-32).
Posteriormente a la época de los patriarcas, Dios muestra a Moisés la necesidad de que hubiera hombres que auxiliaran espiritualmente al pueblo de Israel para mantener su fe y obediencia delante del Creador, eligiendo el Dios Todopoderoso de entre el pueblo a la tribu de Leví, para que fueran sus sacerdotes, ellos ministrarían delante de Dios, sirviendo en el Santuario, ese sería su trabajo.
Pero era obligación del pueblo mantenerlos, para que no tuvieran la necesidad de efectuar labores adicionales y distracciones que los apartaran de un buen desempeño de sus funciones sacerdotales, de las tareas que Dios les designaba.
¿De qué manera y cómo los mantendrían a esta tribu? Con las OFRENDAS y DIEZMOS, que tendrían que dar los israelitas. Moisés instruye al pueblo en la manera como deberían de traer ese diezmo, estableciendo esta ley para el propósito del mantenimiento del ministerio levítico (Números 18: 21-24).
Mientras el pueblo de Israel tuvo a estos hombres para servir a Dios, llevaban una vida religiosa apegada al Creador, hombres que sacrificaban y hacían todos los servicios delante de Dios por el pueblo, pero una vez que el pueblo se olvido del mandato, no pagando los diezmos, los levitas tuvieron que irse a trabajar materialmente para su sostenimiento (Nehemías 13:10-12). Esto nos prueba que mientras más hombres haya dedicados al servicio de Dios, más vida tendrá el pueblo y aumentará el alfolí de aquellos que cumplan con este mandato, esto igualmente permitirá que aumente el número de almas que reciban el beneficio de la salvación por el conocimiento del evangelio.
A causa de la desobediencia, Dios vuelve a exhortar: que el cumplir con este mandato trae grandes bendiciones: "Traed los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto... si no os abriré las ventanas de los cielos..." (Malaquías 3:10).
Hermanos, si obedecemos tendremos las bendiciones conforme a las promesas de Dios, pero si somos rebeldes, tendremos que sufrir las consecuencias de nuestros actos, como lo dice el profeta: "Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra: si no quisiereis y fuereis rebeldes seréis consumidos a espada: porque la boca de Jehová lo ha dicho" (Isaías 1:19-20). Esta es la razón por la que Jesús en cierta ocasión dijo: "pagad pues al César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" (Mateo 22:21).
El Señor dice: "Probadme ahora". Esto es una oportunidad todavía para nosotros en que podemos probar las bendiciones de Dios o el celo de su ira cuando se manifieste para dar el pago a cada uno según sus obras.
PREGUNTAS
1. ¿Desde cuándo se instituyó el diezmo? Génesis 14:18-20.
2. ¿Reconoció y obedeció Abraham el mandamiento acerca de los diezmos? Génesis 14:20; Gn. 26: 5.
3. ¿En la época levítica quiénes recibían los diezmos y para qué eran? Levítico 27:30; Números 18:21.
4. Si los israelitas no daban sus diezmos, ¿en qué incurrían delante de Dios? Malaquías 3:8-9.
5. ¿De quién es el oro y la plata? Hageo 2:8.
6. ¿A quién debemos pagar nuestros votos? Salmos 50:14
7. Cuando se nos dice que somos hijos de Abraham y sabemos que él cumplió con este mandamiento de los diezmos, ¿debemos cumplir en la Iglesia como él hizo en su momento? Juan 8:39.
8. ¿Qué condiciones nos pone Dios para recibir sus grandes bendiciones? Malaquías 3:10-12.
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(Punto de Fe No. 17, Segunda Parte)
LECTURA BÍBLICA:
1a Corintios 9:1-19TEXTO PARA MEMORIZAR:
"Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo del testimonio" (Números 18:21)MATERIAL EXPLICATIVO
Como vimos en nuestra lección anterior, en el Antiguo Testamento encontramos que Dios escogió a la tribu de Leví para que sirviera en el altar, y se encargara de enseñar las leyes de Jehová. Para lo cual ordenó que esta tribu fuera sostenida por medio de los diezmos y demás ofrendas de las otras tribus (Números 18:8-11).
La necesidad u obligación impuesta por el Dios de Israel en cuanto al diezmo, no era solamente para los hijos de Israel, sino que también era para los mismos levitas, quines tenían la orden divina de aportar para el Sumo Sacerdote, el diezmo de los diezmos (Números 18:26-28).
Por lo cual, teniendo a la vista esta voluntad divina, el apóstol Pablo manifiesta a la iglesia de Corinto: "¿No sabéis que los que trabajan en el santuario, comen del santuario: y que los que sirven al altar, del altar participan?" Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio (1a Corintios 9:13-14).
Así como el Ministro del culto antiguo era sostenido por el diezmo, y con el mismo, cumplía con las necesidades del culto, porque le llevaban granos, fruto de los árboles, de los animales, los nacidos de la ovejas y las vacas debía darse la décima parte (Números 27:30, 32).
También ahora la Iglesia de Dios tiene la orden divina de sostener a sus Ministros, pues la ordenanza del diezmo no quedó anulada en la cruz, debido a que se originó en Melchísedec, cuyo ministerio continuó en la persona de Jesucristo, que es sacerdote según el mismo orden del rey de Salem. Por esta razón, Jesús enfatiza que es necesario hacer juicio y misericordia, y no dejar de diezmar (Lucas 11:42).
Así como en el Antiguo Testamento los levitas eran sostenidos por las ofrendas y décimas de sus hermanos de las otras tribus, que eran traídas al templo, los miembros de la Iglesia del Nuevo Pacto deben cumplir con la misma ordenanza, porque es el mandamiento de Dios (1a Corintios 9:3-14).
Cristo no quitó la observancia de las décimas, porque Él sabía que la persona que no diezma le está robando a Dios, y por lo mismo está cometiendo trasgresión a la Ley de los Diez Mandamientos, porque el octavo mandamiento prohibe el hurto. Además, porque el que roba a Dios se hace acreedor a una maldición, que consume la casa del ladrón (Zacarías 5:1-4; Exodo 20:15; 32:15).
Muchas veces en las comunidades se suscitan problemas debido a que hay quienes se constituyen en depositarios de los diezmos que pertenecen al Ministerio, pero en la Palabra de Dios, se dice con toda claridad que las décimas son del Ministerio, y si pertenecen a éste, es lógico que el depositario de las finanzas de Dios debe ser el propio Ministerio, o la persona a quien éste designe como Tesorero, puesto que así está escrito en la Palabra de Dios (Nehemías 10:32-39).
Por esto mismo, encontramos que Cristo recibía de las mujeres que le seguían la ayuda económica y uno de los apóstoles era su tesorero (Lucas 8:1-3; Juan 13:29).
PREGUNTAS
1. ¿Por medio de quién adquirimos el bienestar en nuestra vida? Deuteronomio 8:17-18; Proverbios 3:9-10.
2. ¿Hay alguna otra cosa perteneciente a Dios? Salmos 50:10-15; Hageo 2:8.
3. ¿A quién pertenecemos estando en Cristo? 1a Corintios 6:19-10
4. ¿Quiénes recibían los diezmos y con qué finalidad? Levítico 27:30; Números 18:21.
5. En el nuevo pacto que vivimos, ¿existen los diezmos? Mateo 23:23.
6. En la actualidad, dentro de la Iglesia de Dios, ¿para quién deben ser los diezmos? 1a Corintios 9:13-14; 2a Corintios 11:7-8.
7. ¿Cómo sostuvo su ministerio Cristo? Lucas 8:1-3; Juan 13:29.
8. ¿Deben los miembros de la Iglesia de Dios retener los diezmos? Malaquías 3:8-10; Levítico 27:31-33; Proverbios 11:24-25; Hechos 5:1-10.
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